In English: abstract phobias on Phobia Guru.
No todo miedo intenso tiene que ver con un animal o un lugar. Muchos están ligados a otras personas, a la mirada de los demás, a los sentimientos o a ideas difíciles de explicar, como el paso del tiempo o el infinito.
Estos miedos pueden parecer abstractos desde fuera, pero para quien los siente son muy reales y pueden afectar el trabajo, los estudios y las relaciones. A continuación encontrarás cada uno con su nombre común y su término técnico.
Los miedos de esta categoría
- Miedo a estar solo (monofobia): Angustia intensa al quedarse sin compañía, aunque sea por poco tiempo, en casa o en otros lugares.
- Ansiedad social (fobia social): Miedo fuerte a ser juzgado, criticado o pasar vergüenza frente a otros, en conversaciones, reuniones o fiestas.
- Miedo a sonrojarse (eritrofobia): Temor a ponerse rojo frente a los demás y a que se note, lo que lleva a evitar conversaciones y situaciones de exposición.
- Miedo al cambio (metatesiofobia): Miedo persistente a los cambios en la rutina, el trabajo o la vida personal, que puede atar a la persona a lo conocido.
- Miedo a los demonios (demonofobia): Miedo persistente a demonios o fuerzas del mal que causa angustia y afecta la rutina, sin importar las creencias de la persona.
- Miedo a comer acompañado (deipnofobia): Malestar intenso al comer con otras personas, ligado al temor a ser observado o a tener que conversar en la mesa.
- Miedo a sentir placer (hedonofobia): Dificultad para permitirse momentos agradables, con culpa o miedo a que algo malo llegue después de una alegría.
- Miedo al fracaso (atiquifobia): Miedo a equivocarse o fallar tan fuerte que lleva a posponer tareas, abandonar proyectos o ni siquiera intentarlo.
- Miedo a tener miedo (fobofobia): Temor a volver a sentir las señales de la ansiedad, como el corazón acelerado o la falta de aire, que lleva a evitar situaciones.
- Miedo a ser olvidado (atazagorafobia): Miedo a ser olvidado o ignorado por los seres queridos, o a olvidar cosas y personas importantes.
- Trastorno de ansiedad generalizada (TAG): Preocupación constante y difícil de controlar por varios temas del día a día, a menudo con tensión, cansancio y mal sueño.
- Miedo a los fantasmas (fasmofobia): Miedo intenso a fantasmas y apariciones, que suele crecer de noche o en casas vacías, sin importar las creencias de la persona.
- Miedo a ser feliz (querofobia): Temor a sentirse feliz por creer que a la alegría le seguirá algo malo, lo que lleva a evitar celebraciones.
- Miedo a la imperfección (atelofobia): Miedo a no ser lo bastante bueno o a hacer algo con fallas, ligado a una fuerte autocrítica y al perfeccionismo.
- Miedo al infinito (apeirofobia): Angustia al pensar en cosas sin fin, como el universo, la eternidad o los números que nunca terminan.
- Miedo a la intimidad: Dificultad para abrirse y crear cercanía emocional o física, por temor al rechazo o a salir lastimado.
- Miedo a que se rían de ti (gelotofobia): Miedo a que los demás se rían de ti, incluso en bromas, con el temor constante de hacer el ridículo.
- Miedo a enamorarse (filofobia): Miedo a enamorarse o a comprometerse en una relación, a menudo ligado a decepciones o pérdidas anteriores.
- Miedo al matrimonio (gamofobia): Miedo a asumir un compromiso duradero como el matrimonio, que puede causar ansiedad cuando la relación se vuelve seria.
- Miedo al número 13 (triscaidecafobia): Miedo al número 13 que lleva a evitar pisos, asientos, fechas o direcciones con ese número.
- Miedo a los números (aritmofobia): Ansiedad intensa frente a los números y las cuentas, que puede aparecer en exámenes, en el trabajo o al manejar dinero.
- Miedo a las personas (antropofobia): Miedo a las personas y al trato con ellas, que puede llevar al aislamiento y a evitar hasta los contactos más simples.
- Miedo a las máscaras y disfraces: Malestar intenso ante rostros cubiertos por máscaras o personas disfrazadas, como en carnavales o fiestas.
- Miedo a hablar por teléfono (telefobia): Ansiedad al hacer o contestar llamadas, con preferencia por los mensajes y temor a no saber qué decir.
- Miedo a las relaciones sexuales (genofobia): Miedo o ansiedad fuerte ante las relaciones sexuales, que puede tener causas diversas y merece cuidado y respeto.
- Miedo a ser observado (escopofobia): Miedo a ser mirado u observado por otros, que dificulta caminar en público, hablar o incluso comer fuera de casa.
- Miedo a quedarse soltero (anuptafobia): Miedo a pasar la vida sin pareja, que puede llevar a quedarse en relaciones que no hacen bien.
- Miedo a la tecnología (tecnofobia): Temor a usar computadoras, celulares y aparatos nuevos, por miedo a equivocarse, dañar algo o no entender cómo funcionan.
- Miedo a los exámenes: Ansiedad intensa antes y durante exámenes, pruebas o evaluaciones, con nervios y la mente en blanco.
- Miedo al paso del tiempo (cronofobia): Angustia por el tiempo que pasa demasiado rápido, con los cumpleaños, el fin de año y la sensación de quedarse atrás.
- Miedo a quedarse sin celular (nomofobia): Ansiedad al quedarse sin el celular, sin batería o sin señal, con la sensación de estar desconectado de todo.
- Miedo al trabajo (ergofobia): Miedo intenso al entorno laboral o a las tareas, ligado a la presión, los errores o el trato con colegas y jefes.
Otros miedos menos comunes
Estos miedos son menos frecuentes y hay menos investigación sobre ellos, pero para quien los vive pueden ser igual de difíciles.
- Miedo al éxito: Temor a lograr metas o destacar, que lleva a aplazar proyectos o a frenar los propios avances justo antes de conseguirlos.
- Miedo al enojo (angrofobia): Temor a enojarse o a que otros se enojen, que lleva a evitar conflictos y a reprimir las propias emociones.
- Miedo al espacio exterior (astrofobia): Inquietud intensa ante las estrellas, el cielo nocturno o la inmensidad del universo y sus fenómenos.
- Miedo a la asimetría (asimetrifobia): Malestar intenso ante objetos desparejos o torcidos, con necesidad de alinearlos o corregirlos para calmarse.
- Miedo al desorden (ataxofobia): Ansiedad ante el desorden o la falta de limpieza, que impulsa a ordenar sin descanso y a evitar espacios desordenados.
- Miedo a las explosiones nucleares (atomosofobia): Temor intenso a una explosión atómica o a una guerra nuclear, que se activa con noticias, simulacros o imágenes.
- Miedo a bailar (corofobia): Ansiedad ante la idea de bailar, sobre todo frente a otras personas, por temor a hacer el ridículo.
- Miedo al dinero (crematofobia): Temor a manejar, tocar o hablar de dinero, que puede llevar a evitar cuentas, compras o decisiones financieras.
- Miedo a tomar decisiones (decidofobia): Ansiedad al tener que elegir, por temor a equivocarse, que lleva a postergar o a dejar que otros decidan.
- Miedo a tirar cosas (disposofobia): Gran angustia al desechar objetos, incluso sin valor, que lleva a guardarlos y a acumular cada vez más.
- Miedo al colapso ambiental (ecofobia): Angustia intensa por el cambio climático y el deterioro del planeta, relacionada con la llamada ecoansiedad.
- Miedo a escribir (grafofobia): Ansiedad al escribir, sobre todo delante de otros, por temor a que tiemble la mano o se juzgue la letra.
- Miedo al infierno (hadefobia): Temor intenso a ir al infierno o al castigo después de la muerte, con pensamientos repetitivos y culpa.
- Miedo a pecar (hamartofobia): Temor constante a cometer un pecado o una falta moral, con dudas, culpa y necesidad de buscar perdón.
- Miedo a la responsabilidad (hipengiofobia): Temor a asumir responsabilidades, por miedo a fallar o a las consecuencias, que lleva a evitar compromisos.
- Miedo a hablar o tartamudear (laliofobia): Temor intenso a hablar o a tartamudear al hacerlo, que lleva a evitar conversaciones o a callar en grupo.
- Miedo a ser demandado (liticafobia): Temor intenso a recibir una demanda judicial, que lleva a revisar todo en exceso o a evitar decisiones.
- Miedo a lo nuevo (neofobia): Temor a lo nuevo y desconocido, como comidas, lugares o cambios, que lleva a preferir siempre lo conocido.
- Miedo a los sueños (oneirofobia): Temor a soñar o a tener pesadillas, que puede llevar a evitar dormir o a dormir mal.
- Miedo a la pobreza (peniafobia): Temor constante a quedarse sin dinero o caer en la pobreza, aunque la situación económica sea estable.
- Miedo a besar (filemafobia): Ansiedad ante la idea de besar, por temor a los gérmenes, al mal aliento o a no hacerlo bien.
- Miedo a Dios (teofobia): Temor intenso a Dios o a los dioses, a su juicio o castigo, que causa angustia más allá de la fe personal.
- Miedo a los idiomas extranjeros (xenoglosofobia): Ansiedad al hablar o aprender otro idioma, por temor a equivocarse o a no entender.
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Cuándo buscar ayuda
Si alguno de estos miedos está afectando tu trabajo, tus estudios, tus relaciones o tu salud, habla con un médico o con un profesional de salud mental. Las fobias suelen responder bien a la ayuda adecuada. En una emergencia, llama al número de emergencias de tu país.
