Miedo a tomar decisiones (decidofobia)

In English: read about this fear on Phobia Guru.

Hay personas que pasan largo rato frente al menú de un restaurante y terminan pidiendo lo mismo que quien está al lado. Otras llevan meses sin responder a una oferta de trabajo o sin elegir dónde vivir, porque cada opción parece esconder un error que después no se podrá deshacer.

Cómo es este miedo

La decidofobia es un miedo intenso y persistente a tomar decisiones. El término lo propuso el filósofo Walter Kaufmann en los años setenta, y hoy se usa para describir una fobia específica en la que tener que elegir provoca una angustia desproporcionada. Hay poca investigación sobre este miedo en concreto, así que lo que se sabe viene sobre todo de lo que se conoce sobre las fobias específicas en general.

Dudar ante una decisión importante es normal. En la decidofobia, la ansiedad aparece incluso con decisiones pequeñas, como qué ropa ponerse o qué comprar, y la persona termina postergando o dejando que otros decidan por ella. El centro del miedo suele ser equivocarse: elegir mal, arrepentirse después o cargar con la responsabilidad de lo que pase. Muchas veces la persona sabe que su reacción es exagerada, pero no logra controlarla.

Desencadenantes comunes

  • Elegir entre varias opciones parecidas
  • Pedir en un restaurante con un menú largo
  • Decisiones con fecha límite
  • Responder a una oferta de trabajo
  • Hacer una compra grande
  • Que alguien pregunte qué prefieres
  • Decisiones que afectan a otras personas
  • Cambios de casa, de estudios o de ciudad

Dónde aparece

  • El trabajo, al tener que aprobar o elegir algo
  • Las tiendas y las compras por internet
  • Restaurantes y salidas con amigos
  • La elección de estudios o de carrera
  • Trámites y papeles importantes
  • La vida en pareja o en familia
  • Los planes de vacaciones o de fin de semana
  • Momentos de cambio, como una mudanza o un empleo nuevo

Síntomas

En el cuerpo

  • Corazón acelerado cuando hay que elegir
  • Tensión en el cuello y los hombros
  • Nudo en el estómago
  • Manos sudorosas
  • Respiración corta o rápida
  • Cansancio después de decidir algo pequeño

En la mente

  • Miedo a equivocarse y arrepentirse
  • Darle vueltas a las mismas opciones una y otra vez
  • Sensación de que ninguna opción es lo bastante buena
  • Temor a decepcionar a otras personas
  • Imaginar el peor resultado de cada alternativa
  • Dudas constantes sobre el propio criterio

Lo que la persona suele hacer

  • Postergar la decisión hasta el último momento
  • Pedir a otra persona que elija
  • Buscar muchas opiniones antes de decidir
  • Comparar opciones durante horas o días
  • Elegir siempre lo mismo para no tener que pensar
  • Echarse atrás después de haber decidido

Qué causa este miedo

No suele haber una sola causa. Como en otras fobias específicas, puede influir una experiencia pasada, por ejemplo una decisión que salió mal y trajo consecuencias o críticas fuertes. Crecer en un entorno muy exigente, donde los errores se castigaban, o con adultos que lo decidían todo, puede hacer que elegir se sienta como un riesgo. También pesan el miedo al juicio de los demás, la baja autoestima y la dificultad para tolerar la incertidumbre, y tener muchas opciones parecidas aumenta el bloqueo. Los antecedentes de ansiedad en la familia y un temperamento más sensible a la ansiedad elevan el riesgo. Cada vez que se posterga o se delega una decisión, el alivio inmediato refuerza la idea de que decidir es peligroso, y el miedo se mantiene.

Cómo puede afectar tu vida

Postergar tiene consecuencias, porque no decidir también es una forma de decidir. Hay quien deja pasar oportunidades de estudio o de trabajo, o se queda en situaciones que no le gustan porque cambiar exige elegir. En la familia o la pareja puede generar tensión cuando una sola persona carga siempre con las decisiones. Cuando por fin se elige, es común quedarse pensando en lo que se dejó atrás. Con el tiempo, la confianza en el propio criterio se debilita y el miedo se hace más grande.

Qué puede ayudar en el día a día

  • Distinguir las decisiones importantes de las pequeñas y darte poco tiempo para estas últimas
  • Reducir las opciones a dos o tres antes de empezar a comparar
  • Dividir una decisión grande en pasos más pequeños
  • Recordar que ninguna opción es perfecta y que muchas decisiones se pueden ajustar después
  • Practicar una respiración lenta, soltando el aire más despacio de lo que entra, cuando notes el bloqueo
  • Hablarlo con alguien de confianza, pero tomar tú la decisión final

Cuándo buscar ayuda

Conviene buscar ayuda si el miedo a elegir te impide avanzar en tus estudios, tu trabajo o tu vida personal, si dependes casi siempre de otras personas para decidir o si la ansiedad aparece incluso ante decisiones muy pequeñas. La dificultad para decidir también puede aparecer con la ansiedad o la depresión, así que coméntalo si además te sientes decaído, sin energía o sin ganas de nada. Habla con un médico, acude a tu centro de salud o consulta a un profesional de salud mental. Si tu ánimo está muy bajo, puedes llamar a una línea de ayuda emocional de tu país.

Cómo puede ayudar la hipnoterapia

La hipnoterapia trabaja con un estado de relajación profunda y atención enfocada. En el miedo a tomar decisiones, suele usarse para explorar de dónde viene el temor a equivocarse y para bajar la carga emocional de recuerdos en los que una elección salió mal o fue criticada. También se usa para ensayar en la imaginación el momento de elegir, con el cuerpo en calma, y para reforzar la confianza en el propio criterio. La hipnoterapia no reemplaza la atención médica ni psicológica, y los resultados varían de persona a persona.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la decidofobia?

Es un miedo intenso y persistente a tomar decisiones, que se considera una fobia específica. Va más allá de la duda normal: la persona siente angustia incluso ante elecciones pequeñas y suele postergarlas o dejar que otros decidan. El término lo propuso el filósofo Walter Kaufmann en los años setenta.

¿Es normal tener miedo a tomar decisiones?

Sentir dudas o nervios ante una decisión importante es muy común. Se convierte en un problema cuando el miedo aparece con casi cualquier elección, dura mucho tiempo y te hace dejar pasar oportunidades o depender siempre de otras personas para decidir.

¿Por qué me cuesta tanto tomar decisiones?

Puede deberse a varias cosas a la vez: miedo a equivocarte o a que te juzguen, dificultad para tolerar la incertidumbre, tener demasiadas opciones o experiencias pasadas en las que una elección salió mal. El cansancio, la ansiedad y el ánimo bajo también hacen más difícil decidir, así que si la dificultad es nueva o muy fuerte, coméntalo con un profesional.

¿Cómo superar el miedo a tomar decisiones?

Suele ayudar empezar por decisiones pequeñas, limitar las opciones y aceptar que ninguna elección es perfecta. Si el miedo es fuerte, la terapia cognitivo-conductual y la exposición gradual, que consiste en practicar decisiones poco a poco, son enfoques habituales para las fobias específicas, y la hipnoterapia también trabaja el miedo en sí.

Más información

Mayo Clinic: Fobias específicas, síntomas y causas · Unobravo: Tomar decisiones, por qué cuesta tanto · Healthline: Decidophobia, the fear of making decisions