Abulomanía (indecisión extrema)

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Elegir qué comer, cómo responder un mensaje o qué ropa ponerse puede llevar a algunas personas minutos u horas de dudas que no terminan. Desde fuera parece algo menor, pero vivirlo agota, y muchas personas lo esconden por vergüenza.

Qué es esta manía

La abulomanía, también escrita aboulomanía, es una indecisión tan intensa y persistente que bloquea incluso las decisiones pequeñas del día a día. El término es antiguo: lo propuso a finales del siglo XIX el médico William Alexander Hammond, que la entendía como una pérdida de la voluntad. Hoy no es un diagnóstico reconocido en las clasificaciones actuales, y hay muy poca investigación sobre ella; se conoce sobre todo por casos descritos y por su relación con otros problemas.

Más que miedo a decidir, lo que suele describirse es una duda que no se apaga: la persona compara opciones una y otra vez, pide opinión a varias personas y, cuando por fin elige, sigue dándole vueltas. Se relaciona con el trastorno obsesivo-compulsivo y la dificultad para tolerar la incertidumbre, con la ansiedad y con la depresión. Si lo que predomina es la angustia ante la idea misma de elegir, puede encajar mejor con el miedo a tomar decisiones o decidofobia, que se trata en otra página.

Desencadenantes comunes

  • Elegir entre opciones muy parecidas
  • Decisiones que no tienen vuelta atrás
  • Tener que responder rápido
  • Que otras personas dependan de la decisión
  • Menús, tiendas o catálogos con muchas opciones
  • Haberse equivocado antes en algo parecido
  • Épocas de cansancio, estrés o ánimo bajo
  • No tener a quién pedir opinión

Dónde aparece

  • En casa, con tareas sencillas como vestirse o cocinar
  • En tiendas y compras por internet
  • En restaurantes, al pedir la comida
  • En el trabajo, con correos y respuestas que se postergan
  • En los estudios, al elegir temas o materias
  • En la pareja y la familia, con planes que nunca se cierran
  • De noche, repasando lo que se decidió durante el día

Señales

En el cuerpo

  • Tensión en el cuello, los hombros o la mandíbula
  • Cansancio después de decisiones pequeñas
  • Nudo en el estómago al tener que elegir
  • Dificultad para dormir por las dudas
  • Inquietud o agitación

En la mente

  • Dudas que vuelven aunque ya se haya decidido
  • Miedo a equivocarse o a arrepentirse
  • Necesidad de estar completamente seguro antes de elegir
  • Comparar opciones sin llegar a una conclusión
  • Poca confianza en el propio criterio

Lo que la persona suele hacer

  • Postergar decisiones hasta que alguien decide por ella
  • Pedir la opinión de muchas personas
  • Buscar información sin parar antes de elegir
  • Cambiar de idea varias veces
  • Evitar situaciones en las que tenga que elegir
  • Volver sobre una decisión ya tomada

Qué la causa

No hay una causa única, y como se ha estudiado poco, lo que se propone combina varios factores. Una crianza muy protectora o muy exigente puede hacer que una persona no practique decidir por sí misma o que tema mucho equivocarse. Las experiencias de humillación o de acoso, el estrés, las vivencias traumáticas y la forma de ser de cada persona también pueden influir. La indecisión se relaciona con el trastorno obsesivo-compulsivo, donde la duda y la dificultad para tolerar la incertidumbre tienen un papel central, y con la ansiedad. En la depresión, los problemas para pensar, concentrarse y tomar decisiones aparecen con frecuencia, así que una indecisión nueva y marcada, junto con tristeza o pérdida de interés, merece una consulta. Evitar decidir trae alivio a corto plazo, y ese alivio hace que el patrón se repita.

Cómo puede afectar tu vida

Las decisiones pequeñas pueden comerse horas del día, y las grandes, como un cambio de trabajo, una mudanza o empezar un tratamiento, pueden quedar en pausa durante meses. En el trabajo puede notarse en tareas que se retrasan o en depender mucho de la opinión de otros. En casa, la pareja o la familia a veces terminan decidiendo todo, lo que puede traer cansancio y roces. Muchas personas sienten frustración o vergüenza, y con el tiempo la confianza en el propio criterio se resiente.

Qué puede ayudar en el día a día

  • Dividir una decisión grande en pasos pequeños y concretos
  • Ponerte un límite de tiempo razonable para decidir
  • Reducir las opciones a dos o tres antes de elegir
  • Aceptar una opción suficientemente buena en lugar de buscar la perfecta
  • Practicar con decisiones de poco peso, como qué fruta comprar
  • Pedir una sola opinión de confianza en lugar de muchas
  • Anotar lo que decidiste y por qué, para no volver a repasarlo
  • Cuidar el descanso, porque el cansancio aumenta las dudas

Cuándo buscar ayuda

Conviene hablar con un médico, acudir a tu centro de salud o consultar a un profesional de salud mental si la indecisión te ocupa mucho tiempo, te impide avanzar en el trabajo o los estudios, o hace que otras personas tengan que decidir casi todo por ti. Consulta pronto si la dificultad para decidir apareció hace poco y viene con tristeza, pérdida de interés, cansancio o cambios en el sueño, porque puede formar parte de un problema del ánimo que tiene tratamiento. Si te sientes sin salida, puedes llamar a una línea de ayuda emocional de tu país, y si tienes pensamientos de hacerte daño, llama al número de emergencias de tu país.

Cómo puede ayudar la hipnoterapia

La hipnoterapia trabaja con un estado de relajación profunda y atención enfocada. En la indecisión persistente, suele usarse para notar antes el momento en que empiezan las dudas en bucle, bajar la tensión que acompaña a la elección y ensayar en la imaginación decisiones pequeñas tomadas con calma, en una línea parecida al trabajo con hábitos. A veces también se trabaja la confianza en el propio criterio. La hipnoterapia no reemplaza la atención médica, y los resultados varían de una persona a otra.

Ver también: Miedo a tomar decisiones (decidofobia) y Todas las manías.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la abulomanía?

Es una indecisión extrema y persistente que hace muy difícil tomar incluso decisiones pequeñas. Es un término antiguo que no figura como diagnóstico en las clasificaciones actuales, y se relaciona con la ansiedad, el trastorno obsesivo-compulsivo y los problemas del ánimo.

¿Es lo mismo la abulomanía que la decidofobia?

Se parecen y a veces se usan casi como sinónimos. La decidofobia se describe como un miedo intenso a tomar decisiones, mientras que la abulomanía pone el foco en una duda que no termina, incluso después de elegir. En la práctica pueden darse juntas.

¿Por qué me cuesta tanto tomar decisiones?

Puede haber muchos motivos: miedo a equivocarse, perfeccionismo, cansancio, estrés, ansiedad o un ánimo bajo. Dudar de vez en cuando es normal. Si la indecisión te ocupa mucho tiempo o te limita, un profesional de salud mental puede ayudarte a entender qué hay detrás.

¿La indecisión puede ser un síntoma de depresión?

Sí, los problemas para pensar, concentrarse y tomar decisiones son frecuentes en la depresión, aunque ser indeciso no significa estar deprimido. Si la indecisión viene con tristeza, pérdida de interés o cambios en el sueño durante semanas, conviene consultar a un médico.

¿La abulomanía tiene tratamiento?

La ayuda psicológica es la vía principal, por ejemplo la terapia cognitivo-conductual, que trabaja las dudas en bucle y practica decisiones en pasos pequeños. Si hay ansiedad, depresión o trastorno obsesivo-compulsivo de fondo, el tratamiento de esos problemas también ayuda.

Más información

Cureus: Aboulomania, a mental disorder characterized by pathological indecisiveness (caso clínico) · Mayo Clinic: Depresión (trastorno depresivo mayor), síntomas y causas · Mayo Clinic: Trastorno obsesivo compulsivo (TOC), síntomas y causas