Rinotilexomanía (hurgarse la nariz)

In English: read about this mania on Phobia Guru.

Casi todo el mundo se toca o se limpia la nariz de vez en cuando. Para algunas personas, sin embargo, hurgarse la nariz se convierte en un hábito difícil de frenar: aparece en automático frente a una pantalla, al leer o en momentos de tensión, y puede dejar heridas, costras o sangrados frecuentes.

Es más común de lo que parece y suele vivirse con mucha vergüenza. Entender por qué ocurre es un buen primer paso para cambiarlo.

Qué es esta manía

Rinotilexomanía es el término médico para el hábito repetido y compulsivo de hurgarse la nariz. Hacerlo de vez en cuando es algo muy común y no es un problema de salud. Se habla de rinotilexomanía cuando el hábito se repite muchas veces al día, cuesta mucho detenerlo aunque la persona lo intente y causa heridas, sangrado, molestias o malestar emocional.

Se considera una conducta repetitiva centrada en el cuerpo, el mismo grupo al que pertenecen arrancarse el pelo, pellizcarse la piel o morderse las uñas. En los manuales de diagnóstico actuales no tiene un nombre propio: cuando causa un malestar importante, suele clasificarse dentro de otros trastornos obsesivo-compulsivos y relacionados especificados. Hay poca investigación sobre este hábito en concreto, y buena parte de lo que se sabe viene de casos clínicos y de lo que se conoce sobre conductas parecidas.

Desencadenantes comunes

  • Estrés o nervios
  • Aburrimiento o ratos de espera
  • Nariz reseca por la calefacción o el aire acondicionado
  • Costras o molestias dentro de la nariz
  • Alergias o resfriados
  • Concentrarse en una pantalla, un libro o una tarea
  • Cansancio al final del día
  • Estar a solas, sin nadie alrededor

Dónde aparece

  • En casa, frente a la televisión o una pantalla
  • En el escritorio, al trabajar o estudiar
  • En la cama, antes de dormir o al despertar
  • En el auto o el transporte, durante esperas largas
  • En el baño
  • En temporadas de estrés o exámenes
  • En invierno o en climas secos

Señales

En el cuerpo

  • Sangrado nasal frecuente
  • Costras o pequeñas heridas dentro de la nariz
  • Ardor, dolor o enrojecimiento en la entrada de la nariz
  • Granitos o infecciones en la piel de la nariz
  • Sensación de nariz reseca o incómoda que invita a seguir tocando

En la mente

  • Urgencia o tensión antes de hacerlo
  • Alivio o satisfacción breve después
  • Hacerlo en automático, sin darse cuenta
  • Vergüenza o culpa al notarlo
  • Miedo a que otras personas lo vean

Lo que la persona suele hacer

  • Hurgarse la nariz muchas veces al día
  • Revisar con el dedo si queda alguna costra
  • Retirar costras aunque eso provoque sangrado
  • Esconder el hábito y hacerlo solo cuando nadie mira
  • Intentar dejarlo una y otra vez sin conseguirlo

Qué la causa

No hay una causa única. Muchas veces el hábito empieza por algo físico, como la nariz reseca, una alergia o costras que molestan, y con el tiempo se repite también cuando ya no hay ninguna molestia. El estrés, la ansiedad y el aburrimiento son desencadenantes frecuentes: hurgarse da un alivio breve, y ese alivio hace que la mente vuelva a buscarlo.

Las fuentes consultadas mencionan la ansiedad y el trastorno obsesivo-compulsivo como posibles factores de fondo, y en personas mayores también la demencia. Algunos problemas de la nariz, como la rinitis o alteraciones en su forma interna, pueden alimentar el círculo, igual que el uso prolongado de descongestionantes nasales en spray, que irrita la mucosa. El hábito es más frecuente en niños y jóvenes, aunque puede darse a cualquier edad.

Cómo puede afectar tu vida

Para muchas personas, lo más pesado no es el hábito en sí, sino la vergüenza que lo acompaña. Hay quien evita ciertas reuniones, se siente observado o se culpa por no poder dejarlo, y eso desgasta la confianza en uno mismo.

En lo físico, el hábito repetido puede causar sangrados frecuentes, costras que no terminan de sanar e infecciones en la piel de la entrada de la nariz. Las complicaciones graves son raras, pero se han descrito daños en el tabique e infecciones más serias en casos de hábito intenso y prolongado.

Qué puede ayudar en el día a día

  • Notar cuándo y dónde ocurre, por ejemplo apuntándolo durante unos días
  • Mantener la nariz hidratada con solución salina y un ambiente menos seco
  • Tener pañuelos a mano para limpiarse la nariz sin hurgar
  • Llevar las uñas cortas y lavarse las manos con frecuencia
  • Mantener las manos ocupadas con algo, como una pelota antiestrés, en los momentos de riesgo
  • No usar descongestionantes nasales durante muchos días seguidos sin indicación médica
  • Tratarte con amabilidad cuando haya un tropiezo, sin castigarte

Cuándo buscar ayuda

Consulta a un médico si tienes sangrados nasales frecuentes, heridas o costras que no sanan, dolor, hinchazón, enrojecimiento que se extiende o fiebre. Si un sangrado nasal no se detiene después de unos 20 minutos, o aparece tras un golpe en la cabeza, busca atención urgente o llama al número de emergencias de tu país.

También vale la pena pedir ayuda si el hábito te ocupa mucho tiempo, te causa vergüenza o angustia, o ya intentaste dejarlo varias veces sin éxito. Un profesional de salud mental puede ofrecer terapia de reversión de hábitos, una forma de terapia cognitivo-conductual pensada para este tipo de conductas. Cualquier medicamento debe indicarlo un médico. Si el malestar emocional se vuelve muy pesado, puedes contactar una línea de ayuda emocional de tu país.

Cómo puede ayudar la hipnoterapia

En hábitos como este, la hipnoterapia suele usarse para aumentar la conciencia del impulso justo antes de que la mano llegue a la nariz, ya que muchas veces todo ocurre en automático. También se trabaja con la relajación, para bajar la tensión o el aburrimiento que suelen desencadenarlo, y con sugestiones al estilo de la reversión de hábitos, como ensayar en la imaginación una respuesta distinta con las manos. Suele combinarse con cambios prácticos, como mantener la nariz hidratada. La hipnoterapia no reemplaza la atención médica, y los resultados varían de una persona a otra.

Ver también: Todas las manías.

Preguntas frecuentes

¿Hurgarse la nariz es una enfermedad?

Hacerlo de vez en cuando es muy común y no es una enfermedad. Se habla de rinotilexomanía cuando es un hábito compulsivo, difícil de controlar, que causa heridas, sangrado o malestar emocional. En ese caso se considera una conducta repetitiva centrada en el cuerpo.

¿La rinotilexomanía es lo mismo que el TOC?

No. Se relaciona con el espectro obsesivo-compulsivo, pero en general no responde a obsesiones como ocurre en el TOC. Se parece más a otras conductas repetitivas, como arrancarse el pelo o morderse las uñas, que dan un alivio breve ante la tensión o el aburrimiento. Un profesional puede valorar cada caso.

¿Hurgarse la nariz puede causar sangrado?

Sí. Es una de las causas comunes de sangrado nasal, porque la parte delantera de la nariz tiene muchos vasos pequeños y delicados. Si los sangrados son frecuentes, duran mucho o aparecen sin motivo claro, consulta a un médico.

¿Cómo dejar de hurgarse la nariz?

Suele ayudar combinar varias cosas: identificar los momentos de riesgo, mantener la nariz hidratada, tener las manos ocupadas y usar barreras sencillas como llevar las uñas cortas. Si con eso no basta, la terapia de reversión de hábitos con un profesional de salud mental es uno de los enfoques más usados.

¿Es normal que los niños se hurguen la nariz?

Es muy común en la infancia y casi siempre forma parte de una etapa. Conviene hablarlo con el pediatra si hay sangrados frecuentes o heridas, o si el niño parece hacerlo por nervios y le cuesta mucho parar.

Más información

MedlinePlus en español: Hemorragia nasal · Psych Central: Rhinotillexomania, symptoms, causes and treatment · Cureus (PMC): Chronic rhinotillexomania leading to multiple infectious sequelae in a 66-year-old female