Onicotilomanía (arrancarse las uñas o las cutículas)

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Hay personas que pasan largos ratos levantando el borde de una uña o tirando de un pellejo junto a la cutícula, a veces hasta que sangra, y casi sin darse cuenta. Muchas esconden las manos en reuniones o en fotos y sienten vergüenza de algo que les cuesta mucho frenar.

La onicotilomanía es menos conocida que otras manías parecidas, pero tiene nombre y hay formas de ayuda.

Qué es esta manía

La onicotilomanía es el impulso repetido de arrancar, pellizcar, levantar o raspar las uñas y la piel que las rodea, como las cutículas y los pellejos. A menudo ocurre sin que la persona lo note, por ejemplo mientras lee o espera, y otras veces empieza porque una uña se siente áspera o irregular. Antes suele haber tensión o inquietud, y al hacerlo llega un alivio pasajero. La persona suele intentar parar sin lograrlo.

No es lo mismo que morderse las uñas (onicofagia), aunque muchas personas hacen las dos cosas. Se considera una conducta repetitiva centrada en el cuerpo, de la misma familia que la tricotilomanía y la dermatilomanía, y las clasificaciones médicas la sitúan entre los otros trastornos obsesivo-compulsivos y relacionados. No es autolesión: busca calmar una tensión o una sensación molesta.

Hay poca investigación sobre esta manía en concreto, así que gran parte de lo que se sabe viene de otras conductas repetitivas parecidas. Por la misma razón, no hay cifras fiables sobre cuántas personas la tienen.

Desencadenantes comunes

  • Un borde de uña áspero, roto o irregular
  • Una uña que se ve distinta a las demás
  • Un pellejo levantado junto a la cutícula
  • Estrés, ansiedad o nervios
  • Aburrimiento o ratos sentado sin moverse
  • Esperas, llamadas o reuniones
  • Leer, estudiar o mirar una pantalla

Dónde aparece

  • En el trabajo o en clase, con las manos bajo la mesa
  • En reuniones o llamadas
  • En el transporte o en salas de espera
  • En casa, frente a la televisión
  • En la cama, antes de dormir
  • Mientras se esperan noticias o resultados

Señales

En el cuerpo

  • Uñas finas, deformadas o con crecimiento irregular
  • Cutículas rojas, inflamadas o con heridas
  • Sangrado bajo la uña o alrededor de ella
  • Dedos sensibles o adoloridos
  • Signos de infección, como hinchazón, calor, pus o dolor que aumenta

En la mente

  • Inquietud o tensión antes de empezar
  • Alivio breve al arrancar un trozo
  • Necesidad de que la uña quede lisa o pareja
  • Vergüenza o culpa al mirarse las manos
  • Pensar a menudo en el estado de las uñas

Lo que la persona suele hacer

  • Pasar el dedo por los bordes buscando irregularidades
  • Levantar o raspar una uña con otra
  • Arrancar los pellejos con los dedos o los dientes
  • Esconder las manos en los bolsillos o al saludar
  • Evitar que otros vean sus manos de cerca
  • Morderse también las uñas o pellizcarse la piel

Qué la causa

Sus causas no se conocen bien. Como en otras conductas repetitivas centradas en el cuerpo, suele haber una mezcla de factores: el estrés y la ansiedad, la necesidad de moverse cuando se pasa mucho rato quieto, y la búsqueda de una sensación concreta o el deseo de quitar una molestia en la uña. Una uña rota o áspera puede disparar el gesto, y cada trozo arrancado deja otro borde irregular, lo que alimenta el ciclo. El alivio que llega al hacerlo refuerza el hábito. Puede ir acompañada de otras conductas parecidas, como morderse las uñas o pellizcarse la piel, y de ansiedad o ánimo bajo.

Cómo puede afectar tu vida

Las manos están a la vista casi todo el tiempo, y por eso esta manía puede traer mucha vergüenza. Hay quien esconde las manos al saludar, en el trabajo o en las fotos, o evita actividades donde se le vean los dedos. Las heridas pueden doler al escribir, cocinar o lavar, y el gesto puede quitar concentración en clase o en el trabajo. La autoestima suele resentirse, y pueden aparecer culpa, ansiedad o desánimo. En el cuerpo, la uña puede crecer deformada durante mucho tiempo, y las heridas abiertas facilitan las infecciones por bacterias u hongos.

Qué puede ayudar en el día a día

  • Anotar cuándo y dónde aparece el impulso, para anticiparte
  • Llevar una lima suave para alisar un borde áspero en lugar de arrancarlo
  • Mantener las uñas cortas y cuidadas
  • Hidratar las manos y las cutículas con crema, sobre todo cuando llegue el impulso
  • Tener las manos ocupadas con un objeto para juguetear o una pelota blanda
  • Usar guantes finos en los momentos de más riesgo
  • No recortar ni empujar las cutículas
  • Contarle a alguien de confianza o buscar un grupo de apoyo

Cuándo buscar ayuda

Conviene buscar ayuda si no logras parar, si te causa malestar o si afecta tu trabajo, tus estudios o tu vida social. Un médico o tu centro de salud pueden revisar las uñas, descartar otros problemas y orientarte hacia un profesional de salud mental o un dermatólogo. Consulta a un médico si alrededor de la uña hay dolor, enrojecimiento, hinchazón o pus, si la uña cambia de color o se despega, o si una herida no mejora. Busca atención pronto si aparecen fiebre, escalofríos o malestar general. Si el desánimo pesa mucho, puedes llamar a una línea de ayuda emocional de tu país.

Cómo puede ayudar la hipnoterapia

La hipnoterapia usa un estado de calma y atención concentrada. En la onicotilomanía suele emplearse para notar a tiempo el gesto automático de buscar el borde de la uña y para bajar la inquietud que lo pone en marcha. También se practica en la imaginación una alternativa, como dejar las manos quietas o tomar un objeto, en la línea de la reversión del hábito. No promete una cura. La hipnoterapia no reemplaza la atención médica, y los resultados varían de una persona a otra.

Ver también: Todas las manías.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre la onicotilomanía y la onicofagia?

La onicofagia es morderse las uñas con los dientes. La onicotilomanía es arrancar, pellizcar o levantar las uñas y las cutículas, sobre todo con los dedos. Son conductas parecidas y muchas personas tienen las dos.

¿La onicotilomanía es un trastorno?

Cuando se repite, causa daño y cuesta mucho frenarla, se considera una conducta repetitiva centrada en el cuerpo, dentro del grupo de los trastornos obsesivo-compulsivos y relacionados. No tiene una categoría propia como la tricotilomanía, y hay poca investigación sobre ella.

¿La uña vuelve a crecer normal?

En muchos casos la uña mejora cuando se deja de arrancar, aunque crece despacio y el cambio lleva tiempo. Si la base de la uña se ha dañado mucho, puede quedar alguna marca. Un médico o un dermatólogo puede valorar cada caso.

¿Cómo saber si se ha infectado la uña?

Dolor, enrojecimiento e hinchazón alrededor de la uña, pus, o una uña que cambia de color o se despega pueden ser señales de infección. Consulta a un médico, y busca atención pronto si hay fiebre o malestar general.

¿La onicotilomanía tiene tratamiento?

Sí. La terapia de reversión del hábito, un tipo de terapia cognitivo-conductual, ayuda a reconocer los desencadenantes y a cambiar el gesto por otro inofensivo. Los grupos de apoyo con personas que viven lo mismo también ayudan a muchas a sentirse menos solas.

Más información

TLC Foundation for BFRBs: Nail picking (onychotillomania) · MSD Manual Professional Edition: Body-Focused Repetitive Behavior Disorder · MedlinePlus en español: Paroniquia