In English: read about this habit on Addiction Experts.
La ludopatía, también llamada ludomanía o trastorno del juego, es una necesidad de apostar que se vuelve difícil de controlar. Con el tiempo trae pérdidas, deudas y secretos que a menudo pesan tanto como el propio dinero.
Muchas personas pasan meses o años ocultándolo por vergüenza. Es una adicción reconocida, no una falta de carácter, y con el apoyo adecuado muchas personas se recuperan.
Qué es esta manía
La ludopatía es un trastorno de salud mental reconocido. Los profesionales la llaman hoy trastorno del juego y la incluyen entre las adicciones, porque el cerebro responde a las apuestas de un modo parecido a como responde al alcohol o a algunas drogas. Antes se hablaba de juego patológico o juego compulsivo.
Quien apuesta de forma ocasional suele parar cuando pierde o cuando llega a su límite. En la ludopatía, el impulso crece con el tiempo: hace falta apostar más para sentir la misma emoción, y cada pérdida empuja a volver a jugar para recuperarla. Puede haber temporadas sin apostar, pero sin tratamiento el problema suele volver. Las apuestas en línea, disponibles en el teléfono a cualquier hora, hacen más fácil que el juego crezca sin que nadie lo note.
Desencadenantes comunes
- Una pérdida que se quiere recuperar
- Un premio reciente o una racha de suerte
- Estrés, discusiones o problemas de dinero
- Sentirse solo, triste o aburrido
- Publicidad y promociones de casas de apuestas
- Partidos y eventos deportivos importantes
- Cobrar el sueldo o recibir dinero inesperado
- Amigos o familiares que apuestan
- El alcohol u otras sustancias
Dónde aparece
- Aplicaciones y sitios de apuestas en línea
- En casa, de noche, cuando los demás duermen
- Casinos, salas de juego y bares con máquinas de juego
- Durante partidos o carreras transmitidos en vivo
- En el trabajo, en las pausas o a escondidas
- Puntos de venta de lotería y otros juegos de azar
- Después de un día de mucho estrés
Señales
En el cuerpo
- Inquietud o irritabilidad al intentar dejar de apostar
- Dormir mal o pasar noches en vela apostando
- Tensión, sudor o corazón acelerado mientras se espera un resultado
- Cansancio y dolores de cabeza por el estrés
En la mente
- Pensar en apostar gran parte del día
- Necesitar apuestas cada vez más altas para sentir emoción
- Convicción de que la próxima apuesta lo arreglará todo
- Culpa, vergüenza o ansiedad después de jugar
- Ánimo bajo o sensación de no tener salida
Lo que la persona suele hacer
- Volver a apostar para recuperar lo perdido
- Ocultar o mentir sobre el tiempo y el dinero dedicados al juego
- Pedir dinero prestado para seguir jugando o cubrir pérdidas
- Intentar dejarlo varias veces sin conseguirlo
- Apostar para escapar de problemas o emociones difíciles
- Descuidar el trabajo, los estudios o a la familia
Qué la causa
No se sabe del todo por qué algunas personas desarrollan una adicción al juego y otras no. Se cree que influyen a la vez factores biológicos, genéticos y del entorno. Apostar activa el sistema de recompensa del cerebro, ligado a la dopamina, y eso ayuda a entender por qué cuesta tanto parar.
Algunos factores pueden aumentar el riesgo: empezar a apostar en la adolescencia, tener familiares o amigos con este problema, vivir con depresión, ansiedad, TDAH u otra adicción, o ser una persona impulsiva o que se aburre con facilidad. Es más frecuente en hombres. En casos poco frecuentes, algunos medicamentos que actúan sobre la dopamina se han relacionado con conductas compulsivas como el juego; si esto te preocupa, coméntalo con tu médico y no dejes ni cambies ningún medicamento por tu cuenta.
Cómo puede afectar tu vida
La ludopatía suele afectar mucho más que la cuenta bancaria. Las pérdidas pueden convertirse en deudas y préstamos, en ahorros familiares que desaparecen y, a veces, en problemas legales. Mentir y esconder el juego desgasta la confianza de la pareja, la familia y los amigos, y puede terminar en rupturas. El rendimiento en el trabajo o los estudios puede caer. Muchas personas viven con ansiedad, culpa y vergüenza constantes, y el ánimo puede bajar mucho. Pedir ayuda a tiempo puede evitar que estas consecuencias se agraven.
Qué puede ayudar en el día a día
- Contarle lo que pasa a una persona de confianza, en lugar de cargar solo con el secreto
- Durante un tiempo, dejar que esa persona te ayude con el manejo del dinero y las tarjetas
- Borrar las aplicaciones de apuestas y usar las herramientas de bloqueo o autoexclusión disponibles donde vives
- Evitar los lugares, las personas y los momentos en los que sueles apostar
- Anotar cuándo aparecen las ganas y qué estaba pasando, para reconocer tus desencadenantes
- Tener preparada otra actividad para los momentos de riesgo, como salir a caminar o llamar a alguien
- Acudir a un grupo de ayuda mutua, como Jugadores Anónimos, o a un grupo para familiares
Cuándo buscar ayuda
Conviene buscar ayuda si no consigues dejar de apostar o reducirlo, si ocultas el juego, si pides dinero para jugar o si las personas cercanas te dicen que están preocupadas. Habla con un médico, acude a tu centro de salud o consulta a un profesional de salud mental. La terapia cognitivo-conductual y los grupos de apoyo son tratamientos habituales, y cualquier medicamento debe indicarlo un médico.
Si te sientes sin salida o con el ánimo muy bajo, puedes llamar a una línea de ayuda emocional de tu país. Si tienes pensamientos de hacerte daño, llama al número de emergencias de tu país o acude a un servicio de urgencias.
Cómo puede ayudar la hipnoterapia
La hipnoterapia trabaja con un estado de relajación profunda y atención enfocada. En la adicción al juego, se usa junto con el tratamiento psicológico o médico, nunca en su lugar. Suele centrarse en notar antes las ganas de apostar, bajar la tensión que las acompaña y ensayar en la imaginación otras respuestas ante los desencadenantes, de forma parecida a las técnicas de reversión de hábitos. La hipnoterapia no reemplaza la atención médica, y los resultados varían de una persona a otra.
Ver también: Todas las manías.
Preguntas frecuentes
¿La ludopatía es una enfermedad?
Sí. Está reconocida como un trastorno de salud mental y se clasifica entre las adicciones. No es un problema de fuerza de voluntad ni de falta de valores: el juego actúa sobre el sistema de recompensa del cerebro, y por eso cuesta tanto dejarlo sin ayuda.
¿La ludopatía tiene cura?
Suele ser un problema de larga duración que tiende a empeorar sin tratamiento, y las recaídas son frecuentes. Aun así, con el tratamiento adecuado muchas personas se recuperan y dejan de apostar. Una recaída no significa que todo esté perdido, sino que conviene retomar el apoyo.
¿Cómo saber si un familiar tiene un problema con el juego?
Algunas señales que pueden indicar un problema son las mentiras sobre el dinero, las deudas sin explicación, pedir préstamos con frecuencia, el secretismo con el teléfono y los cambios de ánimo ligados a resultados deportivos o apuestas. Solo un profesional puede hacer una valoración. Si te preocupa alguien cercano, háblale con calma y sin reproches, y busca orientación también para ti.
¿Las apuestas en línea son más peligrosas?
Las apuestas en línea están disponibles a cualquier hora y se pueden hacer en privado desde el teléfono, sin que nadie lo note. Esa facilidad de acceso puede hacer que el juego se descontrole más rápido en algunas personas. Si notas que apuestas más de lo que querías, es buena idea buscar ayuda pronto.
¿Qué es Jugadores Anónimos?
Es un grupo de ayuda mutua para personas con problemas de juego, organizado en doce pasos, de forma parecida a Alcohólicos Anónimos. Hay grupos en muchos países. Puede ser un buen apoyo junto con la ayuda de un profesional de salud mental, y también existen grupos para familiares.
Más información
Mayo Clinic: Ludopatía (juego compulsivo), síntomas y causas · MedlinePlus enciclopedia médica: Ludopatía
