In English: read about this habit on Addiction Experts.
Hay personas que revisan el correo durante la cena, trabajan los fines de semana sin que nadie se lo pida y se sienten culpables cuando intentan descansar. Muchas veces el entorno lo aplaude, y por eso cuesta reconocer cuándo la dedicación se ha convertido en una necesidad que ya no se puede apagar.
Qué es esta manía
La ergomanía, más conocida como adicción al trabajo o workaholism, es una necesidad excesiva y difícil de controlar de trabajar, que se mantiene aunque perjudique la salud, el descanso o las relaciones. El término en inglés surgió a finales de los años sesenta, al comparar la relación con el trabajo con una adicción. No es un diagnóstico oficial en las clasificaciones médicas, aunque se ha estudiado bastante y suele describirse como un patrón parecido a las adicciones de conducta, con rasgos en común con el perfeccionismo y lo obsesivo-compulsivo.
Trabajar muchas horas o disfrutar del propio trabajo no es lo mismo que la ergomanía. Lo que suele marcar la diferencia es la compulsión: la persona siente que tiene que seguir, le cuesta desconectar, se siente culpable o inquieta al parar y va perdiendo interés por la familia, los amigos o el tiempo libre. Con frecuencia se acompaña de agotamiento laboral, que la Organización Mundial de la Salud describe como un fenómeno ligado al estrés crónico en el trabajo y no como una enfermedad.
Desencadenantes comunes
- Plazos ajustados y cargas de trabajo altas
- Miedo a perder el empleo o a quedarse atrás
- Notificaciones y correos fuera del horario
- Elogios o reconocimiento ligados al rendimiento
- Momentos libres sin planes
- Fines de semana y vacaciones
- Tensiones o preocupaciones en casa
- Sensación de que nadie más puede hacerlo bien
Dónde aparece
- En la oficina, quedándose hasta tarde
- En casa, con la computadora abierta por la noche
- En el teléfono, revisando mensajes de trabajo a cualquier hora
- En el trabajo por cuenta propia, sin horarios claros
- En el teletrabajo, donde casa y trabajo se mezclan
- En vacaciones y reuniones familiares
- En épocas de cambios o de presión en la empresa
Señales
En el cuerpo
- Cansancio que no se va con el descanso
- Dificultad para dormir o sueño poco reparador
- Dolores de cabeza, de espalda o tensión muscular
- Molestias digestivas
- Enfermarse con más frecuencia
En la mente
- Culpa o inquietud al dejar de trabajar
- Pensar en el trabajo durante el tiempo libre
- Irritabilidad y poca paciencia
- Dificultad para concentrarse
- Sensación de que nunca es suficiente
- Distancia o desgano hacia el propio trabajo
Lo que la persona suele hacer
- Trabajar más horas de las necesarias
- Llevarse trabajo a las comidas, a la cama o a las vacaciones
- Cancelar planes con amigos o familia
- Saltarse comidas o pausas
- Restar importancia a lo que dicen los demás sobre sus horarios
- Usar alcohol, café u otras sustancias para aguantar o desconectar
Qué la causa
No hay una causa única. Influyen rasgos de la forma de ser, como el perfeccionismo, la necesidad de control, el miedo a equivocarse o una gran necesidad de aprobación, y la idea de que el propio valor depende de rendir. Algunos entornos de trabajo empujan en la misma dirección: culturas que premian estar siempre disponible, inseguridad laboral, cargas altas y poca claridad sobre lo que se espera. Trabajar también puede servir para no pensar en preocupaciones, tristeza o problemas en casa, y el alivio que da mantenerse ocupado hace que el patrón se repita. A menudo se relaciona con ansiedad o con un ánimo bajo, y no siempre queda claro qué vino primero.
Cómo puede afectar tu vida
La ergomanía puede desgastar la salud poco a poco: sueño alterado, cansancio constante, más estrés y, con el tiempo, mayor riesgo de problemas físicos. También pesa en las relaciones, porque la familia y los amigos pueden sentirse en segundo plano. Aunque parezca contradictorio, el rendimiento puede bajar, porque el cansancio afecta la concentración y la paciencia. Hay quien llega al agotamiento laboral, con la sensación de estar vacío y de que el trabajo ya no tiene sentido, y quien nota tristeza, ansiedad o un mayor consumo de alcohol.
Qué puede ayudar en el día a día
- Fijar una hora para terminar y cerrar la computadora a esa hora
- Silenciar las notificaciones de trabajo fuera del horario
- Hacer pausas cortas durante la jornada y comer sin pantallas
- Reservar en la agenda tiempo para descansar, igual que una reunión
- Retomar una actividad que no tenga que ver con rendir
- Mantener horarios de sueño regulares
- Moverte durante el día y practicar una respiración lenta
- Contarle a alguien de confianza cómo te sientes
- No usar el alcohol como forma de desconectar
Cuándo buscar ayuda
Conviene hablar con un médico, acudir a tu centro de salud o consultar a un profesional de salud mental si no logras desconectar aunque lo intentes, si el cansancio no mejora con el descanso o si el trabajo está afectando tu salud, tu sueño o tus relaciones. Algunas señales del agotamiento laboral también pueden deberse a una depresión u otros problemas de salud, por eso es buena idea que las valore un profesional. Si notas que bebes más o usas sustancias para aguantar, coméntalo con tu médico. Si tu ánimo está muy bajo, puedes llamar a una línea de ayuda emocional de tu país, y si tienes pensamientos de hacerte daño, llama al número de emergencias de tu país.
Cómo puede ayudar la hipnoterapia
La hipnoterapia trabaja con un estado de relajación profunda y atención enfocada. En la adicción al trabajo, suele usarse para reconocer antes el impulso de seguir trabajando, bajar la tensión y la culpa que aparecen al parar y ensayar en la imaginación pausas y momentos de descanso, en una línea parecida a la reversión de hábitos. A menudo se combina con aprender a relajarse fuera del horario laboral. La hipnoterapia no reemplaza la atención médica, y los resultados varían de una persona a otra.
Ver también: Todas las manías.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la ergomanía?
Es otro nombre para la adicción al trabajo: una necesidad excesiva y difícil de controlar de trabajar, que se mantiene aunque afecte la salud, el descanso o las relaciones. No es un diagnóstico oficial, pero es un patrón bien descrito.
¿Cómo saber si soy adicto al trabajo?
Algunas señales frecuentes son sentir culpa o inquietud al descansar, pensar en el trabajo casi todo el tiempo libre, cancelar planes por trabajar y escuchar a menudo quejas de tu familia sobre tus horarios. Reconocerse en varias no es un diagnóstico, pero sí una buena razón para revisar tu ritmo y, si te cuesta cambiarlo, hablar con un profesional de salud mental.
¿Es lo mismo la adicción al trabajo que el burnout?
No. La adicción al trabajo es la necesidad de seguir trabajando, y el burnout o agotamiento laboral es el desgaste que deja el estrés crónico en el trabajo, con cansancio, distancia hacia el trabajo y sensación de rendir menos. Una puede llevar al otro, pero también se dan por separado.
¿La adicción al trabajo es una enfermedad?
No figura como enfermedad en las clasificaciones médicas oficiales, y la Organización Mundial de la Salud tampoco considera el burnout una enfermedad, sino un fenómeno laboral. Aun así, puede afectar mucho la salud y el bienestar, y merece atención.
¿Cómo dejar de pensar en el trabajo?
Ayuda marcar un final claro de la jornada, silenciar las notificaciones, tener actividades que ocupen la atención fuera del trabajo y cuidar el sueño. Si los pensamientos sobre el trabajo no te dejan descansar durante semanas, conviene hablar con un médico o un profesional de salud mental.
Más información
Organización Mundial de la Salud: Burn-out an occupational phenomenon, International Classification of Diseases · Mayo Clinic: Agotamiento laboral, cómo detectarlo y tomar medidas · Universidad de Antioquia, revista Psyconex: Adicción al trabajo, aspectos que influyen en su desarrollo y estrategias de promoción y prevención
