Bruxomanía (apretar o rechinar los dientes despierto)

In English: read about this habit on Addiction Experts.

Mucha gente descubre que aprieta los dientes cuando alguien se lo dice, o cuando nota la mandíbula cansada al final de un día de trabajo. Ocurre frente a la computadora, en el tráfico o en medio de una discusión, casi siempre sin darse cuenta.

Es un hábito muy relacionado con la tensión y, con algo de atención, se puede aprender a notarlo y a soltar la mandíbula.

Qué es esta manía

Bruxomanía es un término antiguo, poco usado hoy por los profesionales, para el hábito de apretar o rechinar los dientes estando despierto. Hoy se habla de bruxismo de vigilia o bruxismo diurno. Muchas personas no rechinan, sino que mantienen los dientes juntos y la mandíbula tensa durante largos ratos.

Conviene distinguirlo del bruxismo del sueño, que ocurre mientras se duerme, se considera un trastorno del movimiento relacionado con el sueño y suele detectarlo la pareja por el ruido o el dentista por el desgaste. Las dos formas pueden darse juntas, pero tienen causas y manejo algo distintos. El bruxismo diurno se asocia sobre todo con emociones como la ansiedad, el estrés, el enojo o la frustración, y con la concentración. Algunos grupos de investigación estudian su posible relación con las conductas repetitivas centradas en el cuerpo, aunque no está clasificado como una de ellas.

Desencadenantes comunes

  • Estrés o preocupación
  • Enojo o frustración contenidos
  • Concentrarse en una tarea difícil
  • Plazos de entrega o exámenes
  • Conversaciones tensas
  • Hacer ejercicio con mucho esfuerzo
  • Café, bebidas con cafeína o tabaco
  • Masticar chicle durante mucho tiempo

Dónde aparece

  • Frente a la computadora o una pantalla
  • En el auto o el transporte, en el tráfico
  • Al estudiar o leer
  • En reuniones o llamadas de trabajo
  • En el gimnasio o al levantar peso
  • Al ver noticias o contenidos que generan tensión
  • En épocas de mucha presión

Señales

En el cuerpo

  • Mandíbula cansada, tensa o adolorida
  • Dolor de cabeza que empieza en las sienes
  • Dolor en la cara, el cuello o cerca del oído
  • Chasquidos al abrir o cerrar la boca
  • Dientes sensibles, desgastados o con pequeñas grietas
  • Marcas en la lengua o el interior de las mejillas

En la mente

  • Sensación de estar en tensión constante
  • No darse cuenta del hábito hasta que alguien lo señala
  • Sentir que relajar la mandíbula cuesta trabajo
  • Preocupación por el daño en los dientes

Lo que la persona suele hacer

  • Mantener los dientes juntos mientras se concentra
  • Apretar la mandíbula al sentir enojo o nervios
  • Morderse los labios, la lengua o las mejillas
  • Masajearse la cara o las sienes al final del día
  • Evitar alimentos duros por dolor

Qué la causa

No se conoce del todo por qué ocurre. Las fuentes de salud consultadas coinciden en que probablemente influye una mezcla de factores físicos, emocionales y genéticos. En el bruxismo diurno, el estrés, la ansiedad, el enojo y la frustración tienen un papel importante, y apretar los dientes puede volverse una respuesta automática a la tensión o una costumbre al concentrarse.

Otros factores que pueden aumentar el riesgo son ciertos rasgos de personalidad muy competitivos o acelerados, otros hábitos con la boca como morderse los labios o las mejillas, el tabaco, la cafeína, el alcohol y algunos medicamentos. Si crees que un medicamento puede estar influyendo, coméntalo con tu médico y no lo suspendas por tu cuenta. En niños es frecuente y suele desaparecer con el crecimiento.

Cómo puede afectar tu vida

En la mayoría de las personas el bruxismo no causa complicaciones graves, pero sí molestias que se acumulan. El dolor de mandíbula y los dolores de cabeza pueden hacer que el día rinda menos, y masticar ciertos alimentos puede volverse incómodo. Con el tiempo, apretar con fuerza puede desgastar o fracturar los dientes, dañar empastes o coronas y provocar problemas en la articulación de la mandíbula, con dolor y chasquidos al abrir la boca.

También tiene un lado emocional: notar que el cuerpo se tensa así puede ser una señal de que el estrés está pesando más de lo que parece. Algunas personas sienten frustración por no poder controlarlo o preocupación por el costo de reparar los dientes.

Qué puede ayudar en el día a día

  • Recordar la posición de descanso: labios juntos, dientes separados y lengua suelta
  • Poner recordatorios en la pantalla o el escritorio para revisar la mandíbula
  • Hacer pausas cortas para soltar la cara y los hombros
  • Aplicar calor húmedo o frío en los músculos de la mandíbula si están tensos
  • Reducir la cafeína y el tabaco
  • Evitar masticar chicle o morder bolígrafos y otros objetos
  • Practicar técnicas de relajación o respiración lenta en momentos de presión

Cuándo buscar ayuda

Consulta a un dentista si tienes dolor en la mandíbula, la cara o los oídos, dientes desgastados, sensibles o rotos, o chasquidos al abrir la boca. Si te cuesta comer o abrir la boca, contacta al dentista cuanto antes. Si después de unas semanas de cuidados en casa no notas mejoría, también conviene una revisión completa, porque otros problemas pueden dar síntomas parecidos. El dentista puede valorar si hace falta una férula u otra protección.

Si la tensión viene de un estrés o una ansiedad difíciles de manejar, un profesional de salud mental puede ayudarte con técnicas para reconocer y cambiar el hábito. Si el malestar emocional se vuelve muy pesado, puedes contactar una línea de ayuda emocional de tu país.

Cómo puede ayudar la hipnoterapia

En el bruxismo diurno, la hipnoterapia suele usarse para entrenar la atención, de modo que la persona note antes cuándo empieza a apretar los dientes. Se trabaja también con la relajación de la mandíbula, la cara y los hombros, y con sugestiones parecidas a la reversión de hábitos, como asociar ciertas situaciones de tensión con soltar la mandíbula. A menudo se combina con el cuidado dental y con medidas para bajar el estrés. La hipnoterapia no reemplaza la atención médica ni dental, y los resultados varían de una persona a otra.

Ver también: Todas las manías.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre bruxismo diurno y nocturno?

El bruxismo diurno ocurre estando despierto y suele estar ligado al estrés, el enojo o la concentración, por lo que se puede aprender a notarlo. El bruxismo del sueño ocurre al dormir, se considera un trastorno del movimiento relacionado con el sueño y muchas veces solo lo detecta la pareja o el dentista.

¿Por qué aprieto los dientes durante el día?

Lo más frecuente es que sea una reacción automática a la tensión, la ansiedad o la frustración, o una costumbre al concentrarse. La cafeína, el tabaco y algunos medicamentos también pueden influir. Un dentista o un médico puede ayudarte a ver qué factores pesan en tu caso.

¿Apretar los dientes puede causar dolor de cabeza?

Sí. Mantener la mandíbula tensa puede provocar dolores de cabeza que empiezan en las sienes, además de dolor en la cara, el cuello o cerca del oído. Si el dolor es fuerte o frecuente, consulta a un profesional de salud.

¿El bruxismo tiene cura?

Muchas personas logran reducirlo mucho, sobre todo el diurno, al aprender a notarlo y manejar el estrés. El dentista puede proteger los dientes con una férula si hace falta. En niños suele desaparecer con el crecimiento.

¿Cómo dejar de apretar los dientes?

Suele ayudar recordar la posición de descanso, con los dientes separados, poner recordatorios en el día, reducir la cafeína y practicar la relajación. Si hay dolor o desgaste en los dientes, consulta a un dentista.

Más información

Mayo Clinic en español: Rechinar los dientes (bruxismo), síntomas y causas · MedlinePlus en español: Bruxismo · The TLC Foundation for BFRBs: Other BFRBs