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Hay personas que dejan de salir de casa en cuanto baja la temperatura, aunque tengan ropa de abrigo de sobra. Otras pasan el invierno revisando el pronóstico varias veces al día, se ponen tensas al entrar en una sala con aire acondicionado y evitan tocar el hielo de una bebida o la escarcha de una ventana.
Cómo es este miedo
La criofobia es un miedo intenso y persistente al frío, al hielo o a la escarcha. Hay poca investigación sobre este miedo en concreto, por eso se entiende como una fobia específica: un temor desproporcionado frente al peligro real de una situación. En la fobia, la ansiedad aparece con solo pensar en el invierno o en sentir frío, y lleva a evitar salidas, viajes o lugares frescos que para otras personas no son un problema.
El foco del miedo cambia de una persona a otra. Algunas temen enfermarse o congelarse, aunque vayan bien abrigadas. Otras no soportan la sensación del frío en la piel, el contacto con el hielo o la idea de resbalar en una superficie helada. En la literatura médica se han descrito casos de un cuadro parecido, llamado frigofobia, en el que también pesan las creencias culturales sobre el frío y la salud.
Desencadenantes comunes
- El aviso de una ola de frío
- La llegada del otoño o del invierno
- Una corriente de aire o una ventana abierta
- Tocar hielo o agua muy fría
- Ver escarcha o hielo en el suelo
- Notar las manos o los pies fríos
Dónde aparece
- La calle en los meses fríos
- Oficinas, tiendas y transporte con aire acondicionado
- La zona de congelados del supermercado
- Viajes a la montaña o a lugares con nieve
- Piscinas, ríos o lagos de agua fría
- Casas con poca calefacción
Síntomas
En el cuerpo
- Corazón acelerado al sentir un poco de frío
- Respiración rápida o sensación de falta de aire
- Temblores que no se explican solo por la temperatura
- Náuseas o nudo en el estómago
- Dormir mal cuando se anuncian días fríos
En la mente
- Convicción de que el frío va a causar una enfermedad grave
- Estar pendiente todo el tiempo de la temperatura del cuerpo
- Imaginar que se va a quedar atrapado en el frío
- Miedo a resbalar en el hielo y lastimarse
- Saber que el miedo es exagerado sin poder frenarlo
Lo que la persona suele hacer
- Quedarse en casa durante días cuando bajan las temperaturas
- Llevar mucha más ropa de la necesaria, incluso en lugares templados
- Revisar el pronóstico del clima una y otra vez
- Rechazar viajes a lugares fríos
- Evitar bebidas frías, helados o el contacto con el hielo
Qué causa este miedo
No suele haber una sola causa. Una mala experiencia puede ser el punto de partida, como haber pasado mucho frío en la infancia, haber caído en agua helada o haber resbalado en el hielo. El miedo también se aprende al crecer con familiares que advierten sin parar sobre los peligros del frío,. Los antecedentes personales o familiares de ansiedad y un temperamento más sensible aumentan la probabilidad de desarrollar una fobia. Además, el frío provoca sensaciones parecidas a las de la ansiedad, como temblores o tensión, y la mente puede leerlas como una señal de peligro. Evitar el frío alivia en el momento, pero mantiene el miedo a largo plazo.
Cómo puede afectar tu vida
En los meses fríos, la criofobia puede achicar mucho la vida de una persona: menos salidas y menos encuentros con amigos y familiares. Hay quien falta al trabajo o a clases los días de más frío, o rechaza empleos y viajes en lugares con inviernos duros. Pasar semanas encerrado también puede afectar el ánimo y traer una sensación de aislamiento. Si notas una tristeza que no se va, habla con alguien de confianza, con un profesional de salud mental o con una línea de ayuda emocional de tu país.
Qué puede ayudar en el día a día
- Vestirte en capas según el clima real, para sentirte protegido sin cargar más ropa de la necesaria
- Practicar una respiración lenta, soltando el aire más despacio de lo que entra, en momentos tranquilos y no solo cuando llega el miedo
- Mirar el pronóstico una vez al día y no a cada rato
- Hacer salidas cortas y planificadas en días frescos, bien abrigado y con alguien de confianza si te ayuda
- Seguir las indicaciones oficiales de protección civil cuando se anuncian heladas o frío extremo
Cuándo buscar ayuda
Conviene buscar ayuda si el miedo al frío te impide salir de casa, trabajar, estudiar o ver a otras personas durante buena parte del año, o si te provoca ataques de pánico. Habla con un médico, acude a tu centro de salud o consulta a un profesional de salud mental. Si sientes frío mucho más que quienes te rodean, o si tu piel reacciona mal al frío, vale la pena que un médico lo revise, porque puede haber una causa física. Si alguien muestra somnolencia, confusión o torpeza al moverse después de mucho tiempo en el frío, llama al número de emergencias de tu país.
Cómo puede ayudar la hipnoterapia
La hipnoterapia trabaja con un estado de relajación profunda y atención enfocada. En el miedo al frío, suele usarse para explorar de dónde viene el miedo y para ensayar en la imaginación situaciones como salir a la calle en invierno o sostener un vaso con hielo, hasta que parezcan manejables. También se usa para calmar la reacción automática de alarma que se dispara con una corriente de aire o un cambio de temperatura. La hipnoterapia no reemplaza la atención médica, y los resultados varían de una persona a otra.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la criofobia?
Es un miedo intenso y persistente al frío, al hielo o a la escarcha. Se considera una fobia específica, aunque hay poca investigación sobre ella en concreto. Se habla de fobia cuando el miedo es mucho mayor que el peligro real y te lleva a evitar salir, viajar o estar en lugares frescos.
¿Es normal tener miedo a pasar frío?
Cuidarse del frío extremo es sensato, porque el frío intenso y prolongado puede causar problemas reales como la hipotermia. La diferencia está en la proporción: en la criofobia, la angustia aparece incluso en días templados, con buena ropa de abrigo o solo al pensar en el invierno.
¿Por qué siempre tengo frío?
Sentir frío con frecuencia puede deberse a muchas cosas, y algunas tienen una causa física que solo un médico puede valorar. Si además la idea de pasar frío te genera mucha angustia, ese miedo puede trabajarse por separado con ayuda profesional.
¿Se puede superar el miedo al frío?
Las fobias específicas suelen responder bien a la ayuda psicológica, como la terapia cognitivo-conductual y la exposición gradual, que acerca a la persona a lo que teme poco a poco y con seguridad. Pedir ayuda pronto suele facilitar el proceso.
Más información
Mayo Clinic: Fobias específicas, síntomas y causas · MedlinePlus en español: Hipotermia · Cukurova Medical Journal: When the fear of cold becomes uncontrollable, two cases of frigophobia
