In English: read about this fear on Phobia Guru.
Hay personas que sí suben al avión, pero pasan todo el vuelo aferradas al apoyabrazos. Otras llevan años sin volar y han dicho que no a vacaciones, bodas en otro país y viajes de trabajo sin contarle a nadie el verdadero motivo.
Cómo es este miedo
La aerofobia, también llamada aviofobia o fobia a volar, es un miedo a viajar en avión intenso y persistente. Muchos pasajeros notan un nudo en el estómago durante el despegue o la turbulencia y al rato se calman. En la fobia, la angustia puede empezar semanas antes del viaje, y algunas personas dejan de volar por completo, aunque eso signifique perderse la boda de un familiar o una oportunidad de trabajo.
Pocas veces el miedo tiene un solo foco. Para algunas personas, el centro es la idea de un accidente. Para otras, es estar encerradas en la cabina, la altura o no tener el control de la situación, y hay quien teme más a su propia ansiedad que al vuelo en sí. Es frecuente que aparezca junto con la claustrofobia, el miedo a las alturas o los ataques de pánico. Puede empezar después de un vuelo con mucha turbulencia o de noticias sobre un accidente aéreo, y también hay quien lo desarrolla en la edad adulta, tras años de volar sin ningún problema.
Desencadenantes comunes
- Comprar el boleto
- Hacer la maleta la noche anterior
- La fila del control de seguridad
- El cierre de la puerta del avión
- Los motores acelerando en la pista
- La turbulencia
- Cambios en el sonido de los motores
- El aviso de abrocharse el cinturón
- Noticias sobre accidentes aéreos
- No poder ver hacia afuera
Dónde aparece
- Aeropuertos y salas de espera
- La puerta de embarque y la pasarela al avión
- Dentro de la cabina
- El asiento de ventana o el del medio
- Vuelos largos o nocturnos
- Aviones pequeños en rutas regionales
- Viajes de trabajo
- Vacaciones en familia
Síntomas
En el cuerpo
- Corazón acelerado cuando el avión toma velocidad
- Manos sudorosas
- Apretar con fuerza el apoyabrazos
- Respiración corta o sensación de falta de aire
- Náuseas o nudo en el estómago
- Temblores o mareo
- Dormir mal las noches previas al viaje
En la mente
- Convicción de que el avión se va a caer
- Ver peligro en cada movimiento o ruido
- Sensación de estar atrapado y sin salida
- Miedo a tener un ataque de pánico delante de otros
- Preocupación por perder el control
- Imaginar lo peor durante semanas antes del vuelo
Lo que la persona suele hacer
- Rechazar cualquier viaje en avión
- Preferir muchas horas de viaje por carretera
- Observar a la tripulación en busca de señales de problemas
- Revisar sin parar el pronóstico del clima y las aplicaciones de vuelos
- Beber alcohol para aguantar el vuelo
- Volar únicamente en un asiento específico o con alguien en particular
Qué causa este miedo
Un vuelo con mucha turbulencia es un punto de partida frecuente, igual que conocer de cerca un accidente o ver una cobertura dramática en las noticias o el cine. Aun así, muchas personas no saben decir de dónde viene su miedo. La falta de control pesa mucho, porque el pasajero no puede pilotar, detener el avión ni bajarse a mitad de camino. Para quien ya tiene dificultades con los lugares cerrados o con las alturas, el avión reúne las dos cosas. Tener antecedentes personales o familiares de ansiedad también puede influir. Poco a poco, la mente empieza a leer sonidos y movimientos normales como señales de peligro. Evitar los vuelos, o subir al avión con muchos rituales y comprobaciones, termina por mantener esa asociación con fuerza.
Cómo puede afectar tu vida
El miedo a volar puede limitar las vacaciones, las visitas a la familia que vive lejos y las carreras que exigen viajar. Hay quien se pierde bodas, despedidas o momentos importantes, y eso puede traer culpa y tensión en las relaciones. Otras personas sí vuelan, pero sufren durante semanas por anticipado y llegan agotadas a su destino. También es común sentir frustración o que la confianza en uno mismo se resienta. En algunos casos, el miedo va decidiendo en silencio dónde vive la persona, en qué trabaja y adónde viaja.
Qué puede ayudar en el día a día
- Informarse sobre cómo funciona un avión y lo poco frecuentes que son los accidentes, para que la parte racional de la mente tenga datos en los que apoyarse
- Reducir el café y las bebidas energéticas antes y durante el viaje, y evitar el alcohol
- Practicar una respiración lenta, soltando el aire más despacio de lo que entra, durante las semanas previas y no solo el día del vuelo
- Llegar al aeropuerto con tiempo y llevar audios relajantes, música, un libro o una película para ocupar la atención
- Buscar cursos para perder el miedo a volar, que ofrecen algunas aerolíneas y especialistas
Cuándo buscar ayuda
Conviene buscar ayuda si el miedo te impide ver a tu familia, tomar vacaciones o hacer tu trabajo, o si con solo pensar en volar tienes ataques de pánico. Si la ansiedad está afectando tu día a día, habla con un médico, acude a tu centro de salud o consulta a un profesional de salud mental, sobre todo si tienes dudas de salud relacionadas con el vuelo. Cualquier medicamento para el viaje debe indicarlo un médico. Empezar con bastante anticipación antes de un viaje programado te da margen para practicar con calma.
Cómo puede ayudar la hipnoterapia
La hipnoterapia trabaja con un estado de relajación profunda y atención enfocada. En el miedo a volar, suele usarse para descubrir de qué se trata realmente el miedo, ensayar el viaje completo en la imaginación hasta que parezca posible y calmar la reacción automática de alarma que se activa al embarcar o con la turbulencia. Muchas personas también reciben una grabación para escuchar en los días previos al vuelo. La hipnoterapia no reemplaza la atención médica, y los resultados varían de una persona a otra.
Preguntas frecuentes
¿La turbulencia es peligrosa?
La turbulencia es incómoda, pero forma parte normal de un vuelo y los aviones están diseñados para soportarla. Llevar el cinturón abrochado siempre que estés sentado es la medida sencilla que protege a los pasajeros cuando el aire está agitado.
¿Sirven los cursos para perder el miedo a volar?
Algunas aerolíneas y especialistas ofrecen cursos que explican cómo funciona un avión y enseñan formas de manejar la ansiedad, y a muchas personas les resultan útiles. Suelen funcionar mejor cuando las técnicas se practican también entre un vuelo y otro.
¿Por qué puede aparecer de repente el miedo a volar?
El miedo a volar puede surgir en la edad adulta, a veces después de un vuelo difícil, una etapa de mucho estrés o noticias sobre un accidente, y a veces sin un motivo claro. Eso no significa que algo ande mal contigo, y es algo que se puede trabajar.
¿El miedo es realmente a que el avión se caiga?
Muchas veces no. Para muchas personas, el problema es sentirse atrapadas o sin control, o el miedo está ligado a otro, como el miedo a las alturas o a tener un ataque de pánico. Descubrir de qué se trata tu miedo muestra qué es lo que necesita cambiar.
¿Cómo quitarse el miedo a volar?
No hay un truco único, pero el miedo a volar suele responder bien a la ayuda psicológica, como la terapia cognitivo-conductual y la exposición gradual, que a veces incluye simuladores o realidad virtual. Con práctica, muchas personas vuelven a volar con más calma, aunque es normal seguir sintiendo algo de nervios.
Más información
Quirónsalud: Miedo a volar · Consumer: Miedo a volar en avión, por qué se produce y cómo afrontarlo · Cleveland Clinic: Aerophobia (fear of flying)
