Miedo a perder la memoria (amnesifobia)

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Olvidar dónde dejaste las llaves o el nombre de un actor le pasa a casi todo el mundo. Para algunas personas, cada olvido así enciende una alarma: piensan que es el comienzo de una amnesia o de una demencia, y pasan días repasando fechas, nombres y recuerdos para comprobar que siguen ahí.

Cómo es este miedo

La amnesifobia es un miedo intenso y persistente a perder la memoria, ya sea por una amnesia, por una enfermedad como la demencia o por el paso de los años. Hay poca investigación sobre este miedo en concreto, por lo que se entiende como una fobia específica: una ansiedad intensa y desproporcionada que la persona suele reconocer como excesiva, aunque no logre calmarla. En la fobia, la preocupación ocupa buena parte del día y lleva a revisar la propia memoria una y otra vez.

Es frecuente en personas que han visto de cerca a un familiar con demencia, pero también puede aparecer en gente joven sin ningún problema de memoria. Los olvidos ocasionales forman parte del envejecimiento normal y, por sí solos, no indican una enfermedad. Aun así, cualquier cambio real en la memoria merece una consulta médica, sin vergüenza.

Desencadenantes comunes

  • Olvidar un nombre o una palabra en plena conversación
  • No recordar dónde dejaste algo
  • Entrar en una habitación y no saber a qué ibas
  • Olvidar una cita o un cumpleaños
  • Que alguien comente que repites las cosas
  • El diagnóstico de demencia de un familiar o conocido
  • Noticias, series o películas sobre la enfermedad de Alzheimer
  • Épocas de estrés o de mal sueño que dejan la mente más lenta

Dónde aparece

  • Conversaciones en las que se busca un nombre
  • El trabajo, sobre todo con muchas tareas a la vez
  • Exámenes y épocas de estudio
  • Reuniones familiares donde se recuerdan anécdotas
  • Visitas a un familiar con demencia
  • Consultas médicas y revisiones
  • Búsquedas de síntomas en internet
  • La cama antes de dormir, cuando la mente repasa el día

Síntomas

En el cuerpo

  • Corazón acelerado después de un olvido
  • Sudoración o calor repentino
  • Tensión en el cuello y los hombros
  • Respiración rápida o sensación de falta de aire
  • Nudo en el estómago
  • Dificultad para dormir
  • Cansancio por la preocupación constante

En la mente

  • Leer cada olvido como señal de enfermedad
  • Repasar nombres, fechas o recuerdos para comprobar que siguen ahí
  • Dificultad para concentrarse, que hace notar aún más los olvidos
  • Miedo a perder la independencia o a no reconocer a los seres queridos
  • Imaginar el futuro con angustia
  • Saber que la preocupación es excesiva sin poder frenarla

Lo que la persona suele hacer

  • Hacerse preguntas a sí misma para revisar la memoria
  • Buscar síntomas de demencia en internet una y otra vez
  • Pedir a otras personas que confirmen lo que recuerda
  • Anotarlo todo por miedo más que por organización
  • Evitar conversaciones, noticias o lecturas sobre la demencia
  • Pedir citas médicas repetidas o, al contrario, evitarlas por miedo al resultado

Qué causa este miedo

Como en otras fobias específicas, no suele haber una sola causa. Cuidar o acompañar a un familiar con demencia, o perder a alguien por esa enfermedad, puede dejar una huella profunda. También influyen los antecedentes personales o familiares de ansiedad. Hay además un círculo que conviene conocer: el estrés, la ansiedad, la depresión y el mal sueño pueden afectar la concentración y la memoria, así que la propia preocupación puede hacer que aparezcan más olvidos. Cada revisión o búsqueda en internet calma un momento, pero mantiene la atención fija en la memoria y alimenta el miedo.

Cómo puede afectar tu vida

La preocupación constante puede dejar a la persona agotada y distraída, justo lo contrario de lo que busca. Hay quien evita aprender cosas nuevas, asumir responsabilidades en el trabajo o hablar en reuniones por miedo a quedarse en blanco. Otras personas se aíslan o sienten vergüenza por cada olvido. Si te sientes muy decaído o solo, una línea de ayuda emocional de tu país puede ser un primer paso.

Qué puede ayudar en el día a día

  • Recordar que olvidar un nombre y recordarlo más tarde es parte normal de la memoria
  • Poner un límite a las búsquedas de síntomas y a las revisiones de memoria
  • Usar listas y agendas como apoyo práctico, sin verlas como una señal de fallo
  • Cuidar el sueño y hacer pausas en épocas de mucho estrés
  • Mantener actividades que disfrutes y el contacto con otras personas

Cuándo buscar ayuda

Si notas cambios reales en tu memoria, o alguien cercano los nota, habla con un médico o acude a tu centro de salud. Muchas causas de problemas de memoria se pueden tratar, como el efecto de algunos medicamentos, el estrés, la depresión, la falta de vitamina B12 o una tiroides poco activa, y consultar pronto ayuda a saber qué ocurre. Si el miedo ocupa tus días aunque el médico no haya encontrado nada, consulta a un profesional de salud mental.

Cómo puede ayudar la hipnoterapia

La hipnoterapia trabaja con un estado de relajación profunda y atención enfocada. En el miedo a perder la memoria, suele usarse para explorar de dónde viene el miedo y para calmar la reacción de alarma que se dispara con cada olvido. También se usa para practicar formas más tranquilas de responder a esos momentos, sin revisar la memoria una y otra vez. La hipnoterapia no reemplaza la atención médica, y los resultados varían de una persona a otra.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la amnesifobia?

Es el nombre que se da al miedo intenso y persistente a perder la memoria, por amnesia, demencia u otra causa. Quien la tiene suele vivir cada olvido como una amenaza y revisa su memoria constantemente, aunque no haya señales de un problema real.

¿Olvidar cosas es señal de demencia?

No necesariamente. Olvidar de vez en cuando un nombre que luego recuerdas, o dónde dejaste algo, es habitual con la edad y no impide hacer la vida diaria. Señales como repetir las mismas preguntas, perderse en lugares conocidos o tener cada vez más dificultad con tareas de siempre merecen una consulta médica.

¿La ansiedad puede afectar la memoria?

Sí. El estrés, la ansiedad y la depresión pueden afectar la concentración y hacer que se olviden más cosas, y suelen mejorar cuando se tratan. Por eso, preocuparse mucho por la memoria puede dar la sensación de que empeora. Un médico puede ayudar a distinguir unas causas de otras.

¿Cómo dejar de tener miedo a perder la memoria?

Un buen primer paso es consultar a un médico si hay cambios reales, para salir de dudas. Después suele ayudar reducir poco a poco las revisiones y las búsquedas en internet. La terapia cognitivo-conductual se usa mucho para las fobias específicas, y la hipnoterapia es otra opción que algunas personas eligen.

Más información

Manual MSD versión para público general: Fobias específicas · Mayo Clinic: Pérdida de la memoria, cuándo buscar ayuda · MedlinePlus en español: Pérdida de la memoria