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Hay adultos que todavía duermen con la luz del pasillo encendida y no se lo cuentan a nadie. Otras personas notan que la tensión sube a medida que cae la tarde, y basta un corte de luz o un ruido en la casa a medianoche para que el corazón se dispare.
Cómo es este miedo
La nictofobia, también llamada escotofobia o fobia a la oscuridad, es un miedo intenso y persistente a la oscuridad o a la noche. Es muy común en la infancia, sobre todo entre los 6 y los 12 años, y la mayoría de los niños lo dejan atrás con el tiempo. Pero no siempre desaparece, y algunas personas lo desarrollan ya de adultas, a menudo después de una experiencia que las asustó.
Pocas veces el miedo es a la oscuridad en sí. Lo que inquieta es lo que no se ve: la idea de que alguien haya entrado en la casa, un ruido sin explicación, una sombra que parece moverse. Sin luz, el oído se pone más alerta y cualquier crujido suena a amenaza. La nictofobia suele ir de la mano del insomnio, y una cosa alimenta a la otra: dormir mal aumenta el miedo, y el miedo hace más difícil dormir.
Desencadenantes comunes
- Apagar la luz a la hora de dormir
- Despertarse en un cuarto completamente oscuro
- El atardecer y la llegada de la noche
- Ruidos o pasos que no se explican
- Los cortes de luz
- Sombras y formas en la penumbra
- Volver a casa cuando ya oscureció
- Películas, series o historias de miedo
- Quedarse solo en casa por la noche
- Los días cortos de invierno
Dónde aparece
- El propio dormitorio por la noche
- Pasillos, baños y escaleras sin luz
- Calles y parques poco iluminados
- Zonas rurales sin alumbrado público
- Hoteles y casas ajenas
- Cines y teatros cuando se apagan las luces
- Acampar al aire libre
- Sótanos y cuartos sin ventanas
Síntomas
En el cuerpo
- Corazón acelerado o palpitaciones
- Respiración rápida o sensación de falta de aire
- Sudor y boca seca
- Mareo o dolor de cabeza
- Náuseas
- Sobresaltos con cualquier ruido
- Dificultad para conciliar el sueño
En la mente
- Pensar que hay alguien dentro de la casa
- Angustia que crece a medida que cae la tarde
- Imaginar lo peor ante cualquier sonido
- Recuerdos que vuelven al apagar la luz
- Sentirse ridículo por tener este miedo de adulto
- Pensamientos acelerados que no dejan dormir
Lo que la persona suele hacer
- Dormir con la luz o la televisión encendida
- Revisar cerraduras y rincones de la casa antes de acostarse
- Evitar salir cuando ya es de noche
- Retrasar la hora de ir a la cama
- Pedir a alguien que se quede cerca
- En los niños, negarse a dormir solos o a que apaguen la luz
Qué causa este miedo
Una teoría es que este miedo viene de muy lejos, de una época en que la noche era el momento de mayor peligro para los seres humanos, y que por eso el cerebro sigue más alerta cuando no puede ver. En la infancia, la imaginación llena la oscuridad de monstruos y peligros, y algunos niños aprenden el miedo al ver a un padre o un hermano asustarse. Una experiencia aterradora, de noche o incluso de día, puede quedar asociada a la oscuridad, y en algunas personas el miedo forma parte de un trastorno de estrés postraumático. Las películas inquietantes, los antecedentes familiares de ansiedad y problemas como la ansiedad generalizada o los ataques de pánico también influyen. Dormir siempre con luz trae alivio inmediato, pero impide que el cerebro compruebe que la oscuridad en sí no es peligrosa.
Cómo puede afectar tu vida
El efecto más común es sobre el sueño. Dormir mal noche tras noche trae cansancio, dificultad para concentrarse e irritabilidad, y eso se nota en el trabajo, los estudios y las relaciones. Hay quien deja de salir por la noche, evita viajar o quedarse en casa de otras personas, y quien tiene problemas para compartir habitación con una pareja que prefiere dormir a oscuras. En los niños, la falta de sueño puede afectar el ánimo, el aprendizaje y el comportamiento en la escuela. Muchos adultos, además, sienten vergüenza y lo ocultan.
Qué puede ayudar en el día a día
- Usar una luz de noche suave o regulable e ir bajando su intensidad poco a poco a lo largo de varias semanas
- Mantener una rutina fija antes de dormir y dejar las películas, series y noticias inquietantes para otro momento del día
- Practicar en la cama una respiración lenta mientras tensas y sueltas los músculos, de los pies a la cabeza
- Repetirte una frase sencilla que te recuerde que estás a salvo cuando aparezca un ruido
- Con los niños, mantener la calma, no burlarse de su miedo y reconocer cada pequeño paso valiente
Cuándo buscar ayuda
Conviene buscar ayuda si el miedo te quita el sueño la mayoría de las noches, te impide salir cuando oscurece o te provoca ataques de pánico. Habla con un médico, acude a tu centro de salud o consulta a un profesional de salud mental. El insomnio que se prolonga también merece atención médica, y cualquier medicamento o ayuda para dormir debe indicarlo un médico. En los niños, cierto miedo a la oscuridad es normal, pero conviene consultar si es intenso, dura mucho o afecta el sueño, la escuela o la vida diaria.
Cómo puede ayudar la hipnoterapia
La hipnoterapia trabaja con un estado de relajación profunda y atención enfocada. En el miedo a la oscuridad, suele usarse para bajar la alerta del cuerpo a la hora de dormir y para trabajar con la experiencia con la que empezó el miedo, si la hay. También se usa para ensayar en la imaginación el momento de apagar la luz y quedarse tranquilo en el cuarto oscuro. Muchas personas reciben además una grabación para escuchar al acostarse. La hipnoterapia no reemplaza la atención médica, y los resultados varían de una persona a otra.
Preguntas frecuentes
¿Es normal tener miedo a la oscuridad de adulto?
Es más común de lo que mucha gente admite. Sentir algo de inquietud en un lugar oscuro o desconocido es normal. Se considera una fobia cuando el miedo es intenso, te quita el sueño o te hace evitar salir de noche o apagar la luz.
¿A qué edad se quita el miedo a la oscuridad en los niños?
Es muy frecuente entre los 6 y los 12 años, y la mayoría de los niños lo superan hacia la adolescencia, aunque no siempre. Si el miedo es muy fuerte, dura mucho o afecta el sueño o la escuela, conviene consultarlo con el pediatra o con un profesional de salud mental.
¿Es malo dormir con la luz encendida?
Una luz de noche tenue es una ayuda razonable para muchas personas. Una luz fuerte, en cambio, puede hacer que el descanso sea menos reparador. Por eso suele recomendarse una luz suave cuya intensidad se va bajando poco a poco, en lugar de dormir con la lámpara del techo encendida.
¿Cómo ayudar a un niño con miedo a la oscuridad?
Ayuda mantener la calma, tomar en serio lo que siente sin burlarse, seguir una rutina predecible antes de dormir y usar una luz de noche suave. Celebrar los pequeños avances le da confianza. Algunos estudios han encontrado buenos resultados en programas breves que enseñan a los padres a guiar al niño paso a paso.
¿Cómo se quita el miedo a la oscuridad?
No hay un truco único. La terapia cognitivo-conductual y la exposición gradual, siempre con la guía de un profesional, son los enfoques más usados, y las técnicas de relajación ayudan a la hora de dormir. Con práctica, la mayoría de las personas mejora, aunque los casos más intensos pueden necesitar más tiempo.
Más información
Mayo Clinic: Fobias específicas, síntomas y causas · Cleveland Clinic: Nyctophobia (fear of the dark) · El Ancasti: El miedo a la oscuridad
