Miedo a defecar con dolor (defecaloesiofobia)

In English: read about this fear on Phobia Guru.

Hay niños que cruzan las piernas, se ponen de puntillas o se quedan quietos en un rincón para aguantar las ganas de ir al baño, porque la última vez les dolió. También hay adultos que, después de una evacuación dolorosa, empiezan a temer ese momento y lo postergan todo lo que pueden.

Cómo es este miedo

La defecaloesiofobia es el miedo intenso a que defecar cause dolor. Hay poca investigación sobre este miedo con ese nombre, y se entiende como una fobia específica ligada a una función normal del cuerpo. Es frecuente en niños pequeños, sobre todo en la etapa de dejar el pañal, pero también puede aparecer en adultos después de una experiencia dolorosa.

El miedo y el estreñimiento se alimentan entre sí. Quien teme el dolor aguanta las ganas, las heces se acumulan y se vuelven más grandes y duras, y la siguiente evacuación duele más. Por eso conviene atender las dos partes a la vez: la física, que debe valorar un médico, y la ansiedad. No es lo mismo que el miedo a usar baños públicos, que se centra en la falta de privacidad y no en el dolor.

Desencadenantes comunes

  • Sentir ganas de ir al baño
  • El recuerdo de una evacuación dolorosa
  • Heces duras después de varios días sin ir
  • Molestias o una pequeña herida en la zona anal
  • Ver sangre en el papel higiénico
  • Dejar el pañal y aprender a usar el baño
  • Viajes, cambios de rutina o el inicio de la escuela
  • Baños desconocidos o poco cómodos

Dónde aparece

  • El baño de la casa
  • Los baños de la escuela
  • Los baños del trabajo
  • La etapa de dejar el pañal
  • Temporadas de estreñimiento
  • La recuperación después de una enfermedad o una cirugía

Síntomas

En el cuerpo

  • Corazón acelerado al sentir ganas de ir al baño
  • Tensión en el vientre y en los glúteos
  • Dolor de estómago o sensación de llenura
  • Náuseas
  • En los niños, llanto o irritabilidad a la hora de ir al baño

En la mente

  • La certeza de que va a doler mucho
  • Pensar en el baño durante buena parte del día
  • Recordar una y otra vez una evacuación dolorosa
  • Vergüenza de hablar del tema
  • Alarma ante cualquier molestia en el vientre

Lo que la persona suele hacer

  • Aguantar las ganas el mayor tiempo posible
  • Cruzar las piernas, apretar los glúteos o moverse inquieto para contenerse
  • Postergar la ida al baño durante días
  • Comer o beber menos para no tener ganas
  • Evitar hablar del tema con la familia o el médico

Qué causa este miedo

Casi siempre empieza con una experiencia real de dolor. Una evacuación con heces grandes y duras, una pequeña herida o una irritación en la zona pueden dejar una huella fuerte, y desde ahí el cuerpo asocia el baño con peligro. En los niños, el miedo aparece a menudo durante el aprendizaje para dejar el pañal, sobre todo si se empieza demasiado pronto o se convierte en una lucha con los adultos. Los cambios de rutina, el estrés y algunos medicamentos también pueden favorecer el estreñimiento. Cada vez que se aguantan las ganas, la siguiente evacuación tiende a doler más, y eso mantiene el miedo.

Cómo puede afectar tu vida

El estreñimiento que se prolonga puede traer molestias en el vientre, falta de apetito y complicaciones como fisuras. En los niños, las heces acumuladas pueden provocar escapes en la ropa interior, que a menudo se confunden con diarrea. Esos escapes no son un descuido ni falta de voluntad. Los niños pueden sentir vergüenza en la escuela, evitar el baño fuera de casa o ponerse irritables. En los adultos, el miedo puede ocupar mucho espacio mental, afectar la concentración y limitar viajes o salidas.

Qué puede ayudar en el día a día

  • Consultar primero con un médico o pediatra, porque el miedo suele bajar cuando ir al baño deja de doler
  • Preguntar al médico qué cambios en la alimentación, los líquidos y la actividad física te convienen
  • Reservar un momento tranquilo y sin prisas para ir al baño, por ejemplo después de comer
  • Apoyar los pies en un banquito para estar en una postura más cómoda, sobre todo los niños
  • En los niños, felicitar el intento y no el resultado, y nunca castigar ni regañar por los escapes
  • Practicar una respiración lenta en el baño para soltar la tensión del cuerpo

Cuándo buscar ayuda

Consulta a un médico o acude a tu centro de salud si ir al baño te duele, si el estreñimiento dura más de dos semanas o si notas sangre en las heces, fiebre, falta de apetito, hinchazón del vientre o pérdida de peso. En los niños, consulta con el pediatra, también si hay escapes en la ropa interior. Cualquier medicamento, incluidos los laxantes, debe indicarlo un médico. Si el miedo te lleva a comer o beber menos para no tener ganas, coméntalo también. Si la ansiedad sigue aunque el problema físico ya esté tratado, un profesional de salud mental puede ayudar.

Cómo puede ayudar la hipnoterapia

La hipnoterapia trabaja con un estado de relajación profunda y atención enfocada. En el miedo a defecar con dolor, suele usarse junto con la atención médica, una vez que el médico ha valorado el estreñimiento o el dolor. Se usa para bajar la carga emocional de una experiencia dolorosa, ayudar a relajar la tensión que aparece al sentir ganas de ir al baño y ensayar ese momento en la imaginación con calma. Con niños se adapta a su edad y se hace con el acompañamiento de la familia. La hipnoterapia no reemplaza la atención médica, y los resultados varían de persona a persona.

Ver también: Miedo a los baños públicos y Miedo a orinar (urofobia).

Preguntas frecuentes

¿Qué es la defecaloesiofobia?

Es el miedo intenso a que defecar cause dolor. Suele empezar después de una o varias evacuaciones dolorosas y lleva a aguantar las ganas de ir al baño. Es frecuente en niños pequeños, aunque también puede aparecer en adultos.

¿Por qué mi hijo aguanta las ganas de ir al baño?

Muchas veces es porque una vez le dolió y ahora teme que vuelva a pasar. Otras veces influyen el aprendizaje para dejar el pañal, no querer dejar de jugar o la incomodidad con baños fuera de casa. Si notas que cruza las piernas, se esconde o hace gestos para contenerse, consulta con el pediatra.

¿Aguantar las ganas de ir al baño empeora el estreñimiento?

Sí. Cuando se aguantan las ganas, las heces se acumulan y se vuelven más grandes y duras, así que la siguiente evacuación suele doler más. Por eso el miedo y el estreñimiento forman un círculo que conviene cortar con ayuda del médico.

¿Qué hacer si me duele al ir al baño?

El dolor al evacuar puede tener varias causas, y solo un médico puede saber cuál es la tuya. Consulta si el dolor se repite, si ves sangre o si llevas días sin poder ir. No tomes medicamentos ni laxantes por tu cuenta sin que un médico los indique.

Más información

Mayo Clinic: Estreñimiento en niños, síntomas y causas · MedlinePlus en español: Estreñimiento