Miedo a las avispas

In English: read about this fear on Phobia Guru.

Para algunas personas, el verano llega con una preocupación: las avispas. Basta un zumbido cerca del oído para soltar el plato, levantarse de golpe de la mesa o pasar la tarde con las ventanas cerradas aunque haga calor.

Cómo es este miedo

El miedo a las avispas, a veces llamado esfexofobia, es un miedo intenso y persistente a las avispas y a sus picaduras. Es una fobia específica de tipo animal, dentro del grupo de los miedos a los insectos. Que una avispa cerca de la cara resulte molesta, o que alguien se aparte al verla, es muy normal. En la fobia, el miedo es desproporcionado frente al riesgo real, aparece antes de que haya una avispa a la vista y empieza a decidir dónde come la persona, adónde va y cuánto tiempo pasa al aire libre.

Suele ir de la mano del miedo a las abejas, aunque hay quien solo teme a las avispas por su vuelo rápido e irregular y porque se acercan a la comida dulce. Muchas personas temen más el zumbido, o que la avispa se meta en la ropa o en el pelo, que el dolor de la picadura. Tener alergia a las picaduras es otra cosa: es un problema médico que debe valorar un médico, y tomar precauciones en ese caso es sensato, no una fobia.

Desencadenantes comunes

  • Un zumbido cerca del oído
  • Una avispa que se posa en la comida o en el vaso
  • El vuelo rápido e imprevisible cerca de la cara
  • Encontrar un nido en el techo, un árbol o un rincón de la casa
  • Bebidas dulces y fruta al aire libre
  • La basura en días de calor
  • Una avispa que entra por la ventana
  • Escuchar que alguien recibió una picadura

Dónde aparece

  • Comidas al aire libre y días de campo
  • Terrazas de bares y cafés
  • Parques y áreas de juego infantiles
  • Jardines con flores o fruta caída
  • Mercados, fruterías y panaderías
  • Playas y lugares de vacaciones
  • Dentro del auto con las ventanas abiertas
  • Bodas, fiestas y eventos al aire libre

Síntomas

En el cuerpo

  • Corazón acelerado al oír un zumbido
  • Quedarse paralizado o saltar de la silla
  • Respiración rápida
  • Sudor y temblores
  • Tensión en el cuello y los hombros
  • Mareo o náuseas

En la mente

  • Certeza de que la avispa va a picar
  • Sensación de que la avispa te persigue
  • Estar pendiente de cualquier zumbido
  • Temor a que se meta en la ropa o en el pelo
  • Angustia cuando se acerca el verano
  • Vergüenza por la propia reacción delante de otros

Lo que la persona suele hacer

  • Manotear o salir corriendo
  • Comer siempre bajo techo
  • Mantener las ventanas cerradas aunque haga calor
  • Revisar una y otra vez la comida y la bebida
  • Irse antes de tiempo de fiestas y reuniones al aire libre
  • Depender de otra persona para que aleje a la avispa

Qué causa este miedo

Una picadura dolorosa, sobre todo en la infancia, es un punto de partida frecuente, igual que un momento de pánico con una avispa atrapada en la ropa o en el pelo. El miedo también se aprende al ver a un adulto gritar o manotear cada vez que aparece una. Tener familiares con fobias o ansiedad, o un temperamento más ansioso, puede influir. El vuelo errático de la avispa la vuelve imprevisible y alimenta la sensación de no tener el control. Evitar el aire libre, o revisar cada vaso, alivia en el momento, pero le confirma a la mente que las avispas son más peligrosas de lo que suelen ser.

Cómo puede afectar tu vida

Este miedo puede convertir los meses de calor en una temporada de tensión. Hay quien rechaza comidas al aire libre, bodas o días de campo, o pasa las tardes encerrado con las ventanas cerradas. Algunos padres temen transmitir el miedo a sus hijos, que aprenden mirando a los adultos. Saltar de golpe puede ser arriesgado en ciertas situaciones, por ejemplo al volante. También es común sentir vergüenza y aislarse, justo en la época en que más se comparte al aire libre.

Qué puede ayudar en el día a día

  • Si una avispa se acerca, alejarte despacio y con calma en lugar de manotear
  • Tapar las bebidas dulces al aire libre y mirar el vaso antes de tomar
  • Practicar una respiración lenta, soltando el aire más despacio de lo que entra, cuando oigas un zumbido
  • Si una avispa entra al auto mientras vas al volante, detenerte en un lugar seguro antes de reaccionar
  • No tocar nunca un nido y, si hay uno cerca de tu casa, pedir ayuda a un servicio especializado o a las autoridades locales

Cuándo buscar ayuda

Conviene buscar ayuda si el miedo te hace pasar el verano encerrado, rechazar planes con tu familia o tener ataques de pánico al oír un zumbido. Habla con un médico, acude a tu centro de salud o consulta a un profesional de salud mental. Si alguna vez tuviste una reacción fuerte a una picadura, o no sabes si eres alérgico, pide a un médico que lo valore. Si tras una picadura aparecen dificultad para respirar, hinchazón de la cara o la boca, ronchas por todo el cuerpo o sensación de desmayo, llama al número de emergencias de tu país. Si el miedo te aísla y tu ánimo está bajo, busca una línea de ayuda emocional de tu país.

Cómo puede ayudar la hipnoterapia

La hipnoterapia trabaja con un estado de relajación profunda y atención enfocada. En el miedo a las avispas, suele usarse para entender qué dispara la alarma y para ensayar en la imaginación una comida al aire libre en la que una avispa pasa cerca y la persona sigue tranquila. También se usa para calmar el impulso automático de manotear o salir corriendo, siempre sin avispas reales. La hipnoterapia no reemplaza la atención médica ni la valoración de una posible alergia, y los resultados varían de una persona a otra.

Preguntas frecuentes

¿Por qué pican las avispas?

Las avispas no suelen picar si no se sienten provocadas. Como muchas veces anidan cerca de las casas y les atrae la comida dulce, los encuentros con personas son frecuentes, y los movimientos bruscos pueden hacer que se sientan amenazadas.

¿Qué hacer si una avispa se acerca?

Lo más útil suele ser mantener la calma y alejarte despacio, sin manotear ni intentar golpearla. Si está sobre tu comida o tu vaso, puedes dejarlo y apartarte un poco hasta que se vaya.

¿Es lo mismo tener miedo a las avispas que ser alérgico?

No. La alergia es una reacción del cuerpo al veneno y debe valorarla un médico. La fobia es un miedo intenso que aparece aunque no haya alergia. Una persona puede tener las dos cosas, y en ese caso conviene seguir las indicaciones del médico y trabajar el miedo por separado.

¿El miedo a las avispas es igual que el miedo a las abejas?

Están muy relacionados y muchas personas temen a los dos insectos. Aun así, hay quien solo teme a las avispas, porque vuelan de forma más imprevisible, se acercan a la comida y, a diferencia de las abejas, no dejan el aguijón clavado en la piel.

¿Cómo perder el miedo a las avispas?

Suele ayudar ir paso a paso: informarse sobre cómo se comportan, practicar la respiración lenta y aprender a quedarse quieto o alejarse con calma cuando una pasa cerca. Si el miedo limita tu vida, la terapia cognitivo-conductual con exposición gradual, guiada por un profesional, es el enfoque más usado para las fobias a animales.

Más información

Clínica Universidad de Navarra, Diccionario médico: Apifobia · Manual MSD versión para el público general: Picaduras de abejas, avispas, avispones y hormigas · MedlinePlus en español: Picaduras y mordeduras de insectos · Mayo Clinic en español: Fobias específicas, síntomas y causas