Miedo a tener miedo (fobofobia)

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Hay personas que no le temen a un lugar ni a un animal, sino a la sensación misma del miedo. Basta un latido más fuerte o un leve mareo para que vuelva la misma pregunta, ¿y si me pasa otra vez? Poco a poco, la vida empieza a organizarse alrededor de no volver a sentir eso.

Cómo es este miedo

La fobofobia es el miedo a sentir miedo, es decir, a volver a experimentar las señales de la ansiedad, como el corazón acelerado, la falta de aire o el mareo. Suele empezar después de un primer ataque de pánico muy aterrador. Desde entonces, la persona queda atenta a su propio cuerpo, y cualquier sensación parecida se vive como el aviso de una nueva crisis. No suele considerarse un diagnóstico propio, pero el miedo persistente a tener nuevas crisis es una de las características centrales del trastorno de pánico, un trastorno de ansiedad reconocido.

Durante una crisis de ansiedad es muy común temer desmayarse, perder el control, sufrir un problema del corazón o volverse loco. Ese miedo intenso a perder la cabeza es un síntoma frecuente de la ansiedad y no significa que esté ocurriendo. Aun así, la experiencia es tan desagradable que la mente empieza a vigilar y a evitar, y esa vigilancia alimenta la ansiedad.

Desencadenantes comunes

  • Notar el corazón acelerado o un latido fuerte
  • Mareo al levantarse rápido
  • Falta de aire después de subir escaleras
  • Lugares calurosos, cerrados o llenos de gente
  • Recordar una crisis anterior
  • Escuchar a alguien contar un ataque de pánico
  • El café fuerte o las bebidas energéticas
  • Sentirse sin salida, como en una fila larga o en medio del tráfico

Dónde aparece

  • Filas, supermercados y tiendas
  • Transporte público
  • Autopistas y viajes largos
  • Reuniones de trabajo o clases
  • Cines, teatros y conciertos
  • En la cama por la noche
  • Lejos de casa o de un lugar conocido
  • Salas de espera

Síntomas

En el cuerpo

  • Corazón acelerado o palpitaciones
  • Opresión en el pecho
  • Mareo o sensación de desmayo
  • Hormigueo en las manos o la cara
  • Sudoración y temblores
  • Náuseas o malestar en el estómago

En la mente

  • Miedo a desmayarse o perder el control
  • Pensar que algo anda mal en el corazón
  • Temor a volverse loco
  • Sensación de irrealidad, como si todo fuera extraño
  • Vigilar el cuerpo en busca de señales
  • Angustia que crece días antes de un evento

Lo que la persona suele hacer

  • Evitar los lugares donde hubo una crisis
  • Buscar siempre la salida más cercana
  • Llevar siempre agua u otros objetos que dan seguridad
  • Tomarse el pulso o revisar la respiración
  • Pedir a otros que confirmen que todo está bien
  • Dejar de hacer ejercicio para no agitarse

Qué causa este miedo

Muchas veces todo empieza con una primera crisis de pánico que se vivió como una amenaza real. Después de esa experiencia, la mente aprende a ver las sensaciones del cuerpo como peligrosas. Un latido rápido tras subir una escalera o un leve mareo se interpretan como el inicio de otra crisis, eso libera más adrenalina y las sensaciones aumentan, lo que parece confirmar el miedo. También pueden influir los antecedentes familiares de ansiedad, las épocas de mucho estrés, los cambios importantes en la vida o un temperamento más sensible a las sensaciones físicas. Evitar lugares o depender de conductas de seguridad impide comprobar que la ansiedad sube, llega a su punto máximo y luego baja.

Cómo puede afectar tu vida

La vida puede irse reduciendo poco a poco. Hay quien deja de conducir, de ir al gimnasio, de salir de noche o de aceptar trabajos que implican viajar. En algunos casos, el miedo a tener una crisis lejos de casa lleva a la agorafobia, es decir, a evitar lugares de los que sería difícil salir o recibir ayuda. La pareja, la familia o los amigos pueden terminar dando tranquilidad de forma constante, lo que desgasta a todos. También son frecuentes las visitas repetidas a urgencias o al médico.

Qué puede ayudar en el día a día

  • Respirar despacio por la nariz, soltando el aire más despacio de lo que entra, en cuanto notes la primera señal
  • Recordar que una crisis de ansiedad suele llegar a su punto más alto en minutos y después baja
  • Reducir el café, el alcohol y las bebidas energéticas
  • Volver poco a poco a los lugares que evitas y quedarte hasta que la sensación disminuya
  • Anotar lo que temías que pasara y lo que pasó en realidad

Cuándo buscar ayuda

Conviene buscar ayuda si el miedo a tener miedo está decidiendo adónde vas, si las crisis se repiten o si empezaste a evitar lugares o actividades. Si tienes dolor en el pecho, palpitaciones o falta de aire por primera vez, o distintos de lo habitual, consulta primero a un médico, y ante un dolor de pecho repentino o mucha dificultad para respirar, llama al número de emergencias de tu país. Para la ansiedad, habla con un médico, acude a tu centro de salud o consulta a un profesional de salud mental. La terapia cognitivo-conductual se usa mucho para el pánico, y cualquier medicamento debe indicarlo un médico. Si tu ánimo está bajo, también puedes buscar apoyo en una línea de ayuda emocional de tu país.

Cómo puede ayudar la hipnoterapia

La hipnoterapia trabaja con un estado de relajación profunda y atención enfocada. En el miedo a tener miedo, suele usarse para aprender a notar las sensaciones del cuerpo sin leerlas como peligro y para ensayar en la imaginación las situaciones que se evitan hasta que parezcan posibles. También se usa para practicar una respuesta de calma que se pueda recuperar con la primera señal de ansiedad, muchas veces con una grabación para escuchar en casa. La hipnoterapia no reemplaza la atención médica, y los resultados varían de una persona a otra.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la fobofobia?

Es el miedo a sentir miedo, en especial a volver a tener las sensaciones de una crisis de ansiedad o un ataque de pánico. No suele considerarse un diagnóstico propio, pero el miedo persistente a nuevas crisis es una parte central del trastorno de pánico.

¿Un ataque de pánico puede hacerme daño?

Un ataque de pánico es muy desagradable, pero no se considera peligroso en sí mismo, y suele llegar a su punto más intenso en pocos minutos. Como sus síntomas pueden parecerse a los de un problema del corazón, si son nuevos o tienes dudas, un médico debe revisarlos.

¿Sentir que me voy a volver loco significa que está pasando?

No. El miedo a perder el control o a volverse loco es uno de los síntomas más comunes de una crisis de ansiedad, y no significa que esté ocurriendo. Si este miedo aparece con frecuencia, conviene hablarlo con un médico o un profesional de salud mental.

¿Por qué tengo miedo a tener miedo?

Después de una crisis muy intensa, la mente queda en alerta para que no se repita. Esa vigilancia hace que notes más las sensaciones del cuerpo y las interpretes como peligro, lo que sube la ansiedad y mantiene el círculo.

¿La fobofobia es lo mismo que el trastorno de pánico?

Se parecen mucho, pero no son exactamente lo mismo. El miedo a nuevas crisis forma parte del trastorno de pánico, y la fobofobia también puede surgir a partir de otra fobia, cuando lo que más asusta es la propia reacción. Solo un profesional puede valorar qué ocurre en cada caso.

Más información

Mayo Clinic: Ataques de pánico y trastorno de pánico, síntomas y causas · MedlinePlus en español: Trastorno de pánico · Junta de Castilla y León, Escuela de Pacientes: Trastorno de pánico