Miedo a sonrojarse (eritrofobia)

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Hay personas que sienten el calor subir por el cuello en cuanto alguien dice su nombre en una reunión, y desde ese momento solo pueden pensar en si se les nota. Otras han dejado de levantar la mano en clase, de dar su opinión o de aceptar un elogio con tal de no pasar por ese momento.

Cómo es este miedo

La eritrofobia, también llamada ereutofobia, es un miedo intenso y persistente a sonrojarse, es decir, a ponerse rojo delante de otras personas. Ruborizarse es una reacción normal del cuerpo. En la fobia, lo que angustia no es tanto el color de la cara como lo que la persona cree que ese color dice de ella: que está nerviosa, que miente, que es débil o que tiene algo que esconder. El miedo puede empezar mucho antes de la situación y ocupar buena parte de la atención mientras ocurre.

Está muy relacionada con la ansiedad social, un trastorno de ansiedad reconocido en el que el miedo central es ser observado y juzgado, y en el que el enrojecimiento figura entre los síntomas físicos habituales. No todas las personas con este miedo tienen ansiedad social, pero comparten muchos rasgos. Algo llamativo es que quienes temen sonrojarse no siempre se ponen más rojos que los demás: suelen sobrestimar cuánto se nota y lo mal que lo van a interpretar los otros.

Desencadenantes comunes

  • Que digan tu nombre sin aviso
  • Una pregunta directa en una reunión o en clase
  • Recibir un elogio o un agradecimiento
  • Cometer un pequeño error en público
  • Ser el centro de atención
  • Hablar con alguien que te atrae
  • Que alguien comente que te pusiste rojo
  • Sostener la mirada de otra persona
  • Lugares calurosos o bebidas calientes
  • Bromas o comentarios sobre ti

Dónde aparece

  • Reuniones de trabajo y presentaciones
  • Clases y exposiciones orales
  • Primeras citas
  • Entrevistas de trabajo
  • Fiestas y reuniones familiares
  • Videollamadas en las que ves tu propia cara
  • Charlas breves en tiendas o mientras esperas tu turno
  • Situaciones en las que te piden opinar en grupo

Síntomas

En el cuerpo

  • Calor en la cara, las orejas o el cuello
  • Enrojecimiento de la piel
  • Corazón acelerado
  • Sudor
  • Respiración rápida
  • Temblor en la voz o en las manos
  • Nervios en el estómago

En la mente

  • Certeza de que todos están mirando tu cara
  • Miedo a que piensen que mientes o que eres débil
  • Estar pendiente todo el tiempo de si te estás poniendo rojo
  • Quedarse en blanco a mitad de una frase
  • Repasar después cada vez que te sonrojaste
  • Temor a las burlas

Lo que la persona suele hacer

  • Evitar hablar en grupo o hacer presentaciones
  • Usar mucho maquillaje o cuellos altos para cubrir la piel
  • Taparse la cara o mirar hacia otro lado
  • Sentarse atrás o en lugares con poca luz
  • Ensayar lo que va a decir para no ser tomado por sorpresa
  • Rechazar planes sociales o irse antes de tiempo

Qué causa este miedo

El sonrojo ocurre cuando se activa el sistema nervioso simpático y los vasos sanguíneos de la cara se dilatan, y algunas personas tienen esa reacción más a flor de piel que otras. El miedo suele crecer cuando alguien con preocupaciones sociales empieza a ver el rubor como un fracaso. Se forma entonces un círculo: notar el calor, concentrarse en él, imaginar que se nota muchísimo y, con ese estrés, ponerse todavía más rojo. Las burlas en la infancia o la adolescencia, o un momento muy vergonzoso, pueden ser el punto de partida, y un temperamento tímido o los antecedentes de ansiedad social en la familia también influyen. Evitar las situaciones alivia en el momento, pero impide comprobar que los demás notan y juzgan el rubor mucho menos de lo que se teme.

Cómo puede afectar tu vida

Este miedo puede limitar el trabajo, los estudios y la vida social. Hay quien no participa en reuniones, rechaza ascensos que implican hablar en público, evita las citas o deja de ir a celebraciones. Vigilar la propia cara todo el tiempo consume mucha atención y energía, y hace más difícil disfrutar de una conversación. Con el tiempo, la confianza en uno mismo puede bajar, y algunas personas terminan cada vez más aisladas o con el ánimo decaído.

Qué puede ayudar en el día a día

  • Llevar la atención hacia afuera, a la persona o a la tarea, en lugar de vigilar tu cara
  • Recordar que mucha gente interpreta el rubor como sinceridad o calidez, no como debilidad
  • Practicar una respiración lenta antes de las situaciones que te cuestan
  • Dejar poco a poco los hábitos de esconderte, como el maquillaje extra o los cuellos altos
  • Anotar después qué pasó en realidad y si alguien comentó algo
  • Dejar que el rubor llegue y se vaya en lugar de pelear con él, porque resistirse suele aumentarlo

Cuándo buscar ayuda

Conviene buscar ayuda si el miedo a ponerte rojo te hace evitar situaciones normales, limita tu trabajo o tus estudios, o te aleja de otras personas. La ansiedad social es un trastorno reconocido y tiene tratamiento, así que conviene consultar a un médico, acudir a tu centro de salud o ver a un profesional de salud mental. Si el enrojecimiento aparece muy a menudo sin un motivo claro, o junto con otras molestias, un médico puede revisarlo para descartar otras causas. Si notas que tu ánimo está muy bajo, puedes contactar una línea de ayuda emocional de tu país.

Cómo puede ayudar la hipnoterapia

La hipnoterapia trabaja con la relajación profunda y la atención dirigida. En el miedo a sonrojarse, suele emplearse para cambiar el significado que la persona le da al rubor, de modo que deje de vivirlo como una señal de fracaso, y para ensayar en la imaginación reuniones, conversaciones o elogios manteniendo la calma. También se trabaja con la costumbre de vigilar la propia cara, para que la atención pueda volver a la conversación. La hipnoterapia no reemplaza la atención médica ni psicológica, y los resultados varían de una persona a otra.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la eritrofobia?

Es el miedo intenso y persistente a sonrojarse delante de otras personas. Ponerse rojo es una reacción normal; en la eritrofobia, la persona teme tanto lo que el rubor pueda decir de ella que empieza a evitar situaciones o a vivirlas con mucha angustia.

¿Por qué me pongo rojo cuando hablo con alguien?

El rubor aparece cuando el sistema nervioso se activa y llega más sangre a la cara. Suele dispararse con la atención de los demás, la vergüenza o la sorpresa, pero también con la alegría o un elogio. Cuanto más miedo hay a sonrojarse, más fácil es que aparezca, porque el propio miedo activa esa respuesta.

¿Los demás notan tanto que me pongo rojo?

Por lo general, menos de lo que crees. Las personas con este miedo suelen sobrestimar cuánto se nota y lo negativo que será el juicio de los demás. Además, muchas personas interpretan el rubor como una señal de sinceridad y de que se puede confiar en quien se sonroja.

¿La eritrofobia es lo mismo que la ansiedad social?

No exactamente, pero están muy relacionadas. En la ansiedad social, el miedo es a ser observado y juzgado en general, y el enrojecimiento es uno de sus síntomas físicos. En la eritrofobia, el foco está en el rubor. Si el miedo afecta varias áreas de tu vida, un profesional de salud mental puede valorar qué está pasando.

¿Cómo dejar de ponerse rojo?

La meta no suele ser eliminar el rubor, que es una reacción normal, sino que deje de dar miedo. Llevar la atención hacia afuera, dejar poco a poco de esconderse y revisar los pensamientos sobre el juicio ajeno suele bajar la ansiedad, y con menos ansiedad el rubor tiende a aparecer menos. Un profesional de salud mental puede acompañarte en ese proceso.

Más información

Mayo Clinic: Trastorno de ansiedad social (fobia social), síntomas y causas · IntraMed (Agencia SINC): ¿Por qué nos sonrojamos? · Psiquiatria.com, Fundación Fobia Club: Ruborización, ansiedad social o dismorfia corporal